En otro comunicado, la oficina de estadísticas de la Unión Europea dijo que el desempleo en el bloque monetario de 19 países cayó a su nivel más bajo desde 2009, confirmando la sólida recuperación de la economía de la zona euro y dando al BCE más terreno para endurecer su política monetaria en otoño.

Eurostat estimó que los precios al consumidor en la zona euro se mantuvieron estables en un 1,3 por ciento interanual en julio, el mismo dato que en junio y en línea con las previsiones de los economistas encuestados por Reuters.

Pero la inflación subyacente, que excluye los dos componentes más volátiles -los alimentos frescos y la energía-, subió al 1,3 por ciento desde el 1,2 por ciento en junio, en contra de las expectativas del mercado de una caída a un 1,1 por ciento.

La inflación subió principalmente para los productos energéticos, desde un 1,9 por ciento en junio a una estimación de un 2,2 por ciento en julio, por la subida de los precios del petróleo.

Los precios al consumidor también subieron para otros bienes industriales en un 0,5 por ciento, desde una tasa de inflación de 0,4 por ciento en junio. La inflación se mantuvo estable en el 1,4 por ciento para los alimentos, el alcohol y los productos del tabaco, mientras que disminuyó en los servicios al 1,5 por ciento desde el 1,6 por ciento previo.

CAE EL PARO

En un comunicado aparte, Eurostat dijo que el desempleo en la zona euro cayó al 9,1 por ciento en junio desde el 9,2 por ciento en mayo, alcanzando su nivel más bajo desde febrero de 2009 y superando las expectativas del mercado de una tasa del 9,2 por ciento.

Eurostat también revisó la cifra de desempleo de mayo al 9,2 por ciento desde el 9,3 por ciento previamente estimado.

La tasa de paro bajó en Italia y España, los dos países de la eurozona con las tasas más altas, con exclusión de Grecia, para el que no se disponía de datos nuevos.

En Italia, el desempleo cayó al 11,1 por ciento en junio desde el 11,3 por ciento en mayo. En España, la tasa de paro cayó al 17,1 por ciento desde un 17,3 por ciento.

En Alemania, la mayor economía del bloque, el desempleo se redujo al 3,8 por ciento en junio frente al 3,9 por ciento del mes anterior, elevando las expectativas de mayores mejoras salariales que podrían reforzar el crecimiento de la zona euro en su conjunto.

El BCE también vigila estrechamente el incremento de los salarios para decidir su política monetaria.