Comprar en cooperativa se ha puesto de moda. Ya no se centra solo en vivienda protegida como ocurría hace años. Es más, la adquisición de vivienda mediante este sistema está tirando del mercado residencial de obra nueva.

Y es que comprar en cooperativa tiene una ventaja muy importante: el precio, ya que se ahorra la parte de los beneficios correspondientes al promotor. Igualmente, permite elegir el suelo y las características de la vivienda, ya que los cooperativistas son los compradores/promotores. Pero a la vez, cada uno de los partícipes se convierte en propietario y es corresponsable de todo el proceso.

Obviamente para evitar sorpresas es aconsejable tener en cuenta varios aspectos:

¿Qué gestora controlará todo el proceso? ¿Es fiable? Debe ser de confianza, no estar inmersa en proyectos estancados o que hayan tenidos problemas achacables a la gestora, y no tener pleitos pendientes. ¿Qué experiencia tiene la gestora seleccionada? Comprobar que ha realizado otras promociones en cooperativa, ver si ha tenido problemas y cuánto tiempo lleva funcionando. Se debe tener muy claro que la gestora no es la promotora, en realidad el promotor es la propia cooperativa, la gestora sólo es una empresa que ofrece sus servicios a la cooperativa y no asume riesgos, pero las gestiones que asume las debe realizar de forma competente. Además, la cooperativa debe estar registrada con su administrador o consejo rector vigente en el Registro de Cooperativas de la CCAA pertinente. Debe tener cuenta bancaria abierta de titularidad de la cooperativa en la que se ingresen las aportaciones de los socios. Dichas aportaciones deben estar aseguradas por una compañía de seguros o avaladas por una entidad financiera.

Otro punto importante es: ¿Cómo compramos el suelo? Se suele adquirir con aportaciones de los socios en un porcentaje importante y el resto mediante un préstamo con la entidad financiera con la que se llegue a un acuerdo, que suele financiar la promoción y posteriormente ofrecer hipotecas a los socios que lo necesiten.

Y una vez que está claro todo lo anterior, para que el proyecto salga adelante es necesario tener en cuenta estos puntos antes de comenzar el proceso:

Que la cooperativa consiga un 80 o 90% de compradores antes de empezar la obra. Tener un buen proyecto y precios lo más justados posible. Definir bien la forma de pago. Tener el solar comprado o firmado un contrato privado de compraventa o un contrato de promesa de compraventa. Solicitar licencia de obra y tenerla lo antes posible. Una vez recibida la licencia de obra solicitar un crédito hipotecario y disponer de aval bancario o póliza de seguro para garantizar las cantidades entregadas hasta que finalice la obra. Y luego a construir, en tiempo, forma y con el precio firmado para evitar desviaciones en el presupuesto.

¿Cómo puedo darme de baja en la cooperativa?

Si es en la fase inicial, antes de comprar el suelo, lo normal es que se devuelva el dinero invertido y ya está. El problema viene cuando el proceso está en una fase avanzada. En ese caso, el cooperativista debe buscar a otro socio que le sustituya y hacer un contrato de subrogación de derechos y deberes con la persona que esté interesada en la compra, de tal manera que ésta se coloque en la posición que ostentaba el que vende.

Controlando todo esto, lo normal es que la compra llegue a buen puerto y a buen precio.

 

FORO CONSULTORES INMOBILIARIOS (www.foroconsultores.com)