La vivienda empieza a recuperarse de la caída de precios. En junio, los precios de los inmuebles, tanto nuevos como usados, se han incrementado un 1,5% con respecto al mismo mes del año 2015 y dos décimas más que en mayo, según refleja el último índice Tinsa IMIE General y Grandes Mercados. En el primer semestre de este año, el precio ha aumentado un 2,2% repuntado, especialmente, en las grandes ciudades, Baleares y Canarias.

El barómetro establece que, entre enero y junio de este año, el precio de la vivienda ha subido un 2,2% frente al descenso del 1,1% que experimentó en el mismo periodo de 2015. La subida reduce al 41% la diferencia con respecto a los indicadores máximos alcanzados en 2007.

El valor monetario que más aumenta es el de aquellas viviendas situadas en las capitales y grandes ciudades, un 3,6% interanual, y aquellas situadas en Canarias y Baleares, que revalorizaron su precio un 1,8%.

Frente a este crecimiento en las grandes núcleos urbanos e islas, en la costa mediterránea y en las localidades de mediano y pequeño tamaño, los precios tienden a la estabilización ya que sólo subieron un tres décimas con respecto a junio de 2015. Únicamente en las áreas metropolitanas, el precio de la vivienda ha vuelto a descender con respecto hace un año, en total un 1,3%.

En 2016, y pese al estancamiento del mes de mayo, el aumento del precio es aún más significativo, sobre todo en Canarias y Baleares. En las islas, el dato crece un 8,7% en el primer semestre del año mientras que en las grandes ciudades la revalorización es de un 3%, medio punto inferior que su valor interanual. En el resto de municipios, el precio de la vivienda en este primer semestre también sube un 2,3%.

Desde enero a junio, el precio de la vivienda en la costa mediterránea se ha mantenido prácticamente estable con una caída del 0,8%. Por otra parte, en las áreas metropolitanas, el descenso es del 1,3%, mismo valor que el registrado en los datos interanuales.

Tinsa

En general, la evolución de los precios de la vivienda tiende al alza, principalmente en las grandes ciudades y en las islas tras el desplome vivido por el estallido de la burbuja inmobiliaria. Este incremento vuelve a poner al alza los precios que entre enero y abril se incrementaron un 1,9% pero que en mayo experimentaron una subida cuatro décimas menor.

Canarias y Baleares son las regiones en las que menos diferencia presenta el precio actual frente a los máximos situados en el auge de la burbuja, en 2007. Las Islas exponen un descenso de un 26,7% frente al 43,8% de las grandes urbes. También muestra un descenso por debajo de la media el precio de vivienda en los pequeños y medianos municipios, cercano al 37%.

En el resto de zonas, aunque parece haber tocado suelo, el precio se mantiene estable aunque siguen siendo las zonas metropolitanas y la costa del Mediterráneo las que presentan una variación mayor desde 2007. Así, las primeras acusan un desplome de cerca de un 46% mientras que el de las segundas asciende a un 49%.

Unos datos esperanzadores

Los principales portales inmobiliarios de España han valorado la buena salud del mercado ante las cifras. El jefe de Estudios de Idealista, Fernando Encinar, destaca que los datos publicados este viernes suponen una "buenísima noticia" para el sector que no veía cifras similares desde comienzos de 2013, con el fin de la desgravación fiscal.

Para la responsable de Estudios de Fotocasa, Beatriz Toribio, los "buenos" datos que está registrando el sector son el reflejo del "proceso de normalización que está viviendo el mercado inmobiliario después de ocho años de crisis en los que no se compraba ni vendía nada"."El sector inmobiliario está cogiendo fuerza porque hay crédito, mejores perspectivas económicas y los precios se están estabilizando. En líneas generales, el mercado de la vivienda en España vive un buen momento y todo apunta a que lo peor ha pasado, aunque su comportamiento sigue siendo muy desigual", ha señalado.