Santander

El debate económico del domingo en La Sexta no era el último asalto: todavía quedaba un último enfrentamiento. El lugar elegido fue la Universidad Internacional Menéndez Pelayo (UIMP), en el marco del seminario de economía organizado por la APIE con el patrocinio de BBVA. Un escenario más cómodo para todos ellos, como bien dijo Luis de Guindos (PP): “Esto es más agradable que un plató de televisión”. A su lado estaban sentados Nacho Álvarez (Unidos Podemos), Pedro Saura (PSOE) y Luis Garicano (Ciudadanos).  Igual que hacen los españoles en estos días, los líderes económicos también arreglaron España. Estos fueron los cinco asaltos más relevantes.

1. Pensiones

Es uno de los problemas que más preocupa a los españoles. ¿Quién no se ha hecho ya a la idea de que el envejecimiento de la población pone en riesgo todo el sistema de la Seguridad Social? En este punto se aprecia una clara división entre las formaciones de izquierdas y derechas. Los representantes de Podemos y PSOE defendieron, en primer lugar, ligar las pensiones al IPC, de modo que se sustituya el factor de sostenibilidad introducido por el PP.

Álvarez aseguró que “si las pensiones no se ligan al IPC perderán entre un 20 y un 30% de su capacidad adquisitiva en los próximos años”. Saura se mostró mucho más alarmista al afirmar que “si no se meten más ingresos públicos, las pensiones van a perder un 40% de poder adquisitivo hasta 2030”, esto es, en menos de 15 años. Esta afirmación de Saura enlaza, además, con la segunda demanda de los partidos de izquierdas: financiar una parte de las pensiones con impuestos.

La realidad es que la hucha de las pensiones ya da para poco. Según los cálculos de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF), el Fondo de Reserva de la Seguridad Social se acabará a finales de 2017 o inicios de 2018, por lo que habrá que buscar vías para financiar este agujero, ya sea con más recursos de otro tipo de ingresos o con déficit. Además, Saura alertó que el Gobierno del PP sacará “otros 4.000 o 5.000 millones de euros para la paga extra de las pensiones”.

pensiones

Guindos y Garicano no comparten esta visión: para los dos economistas la solución está en crear empleo. “A mí no me preocupa mirar el Fondo de Reserva”, reprochó Guindos a sus contrincantes, “lo importante es crear empleo”. Por su parte, el discurso de Garicano en cuanto a las pensiones volvió a distanciarse del resto de partidos, ya que Ciudadanos confía en que todos los problemas de financiación del estado del bienestar se solucionen elevando el crecimiento. “El estado del bienestar sólo va a ser sostenible si España crece en productividad, lo que se consigue invirtiendo en capital humano e instituciones transparentes e independientes”, aseguró Garicano. Una política de largo plazo que tal vez no haya dado sus frutos cuando la hucha de las pensiones se vacíe.

2. Gasto público

Los representantes económicos del PP, PSOE y Ciudadanos atacan casi con una sola voz a Unidos Podemos. Nacho Álvarez intentó esconder, por todos los medios, que la verdadera propuesta de aumento del gasto público que figura en su programa electoral es de 96.000 millones de euros hasta 2019 en comparación con el gasto que hubo en 2015. “No es cierto, proponemos subir 60.000 millones de euros el gasto público sobre la propuesta del PP” que ya planteaba una subida del gasto de 30.000 millones. “España no está para alegrías con un 100% de deuda pública sobre el PIB”, advirtió Garicano, lo que tiene que hacer es mantener la confianza de los inversores, ya que “si el tipo medio de la deuda subiese al 5%, con un billón de euros de deuda, el coste de los intereses se dispararía en 50.000 millones”.

Hasta el representante del PSOE se mostró muy cómodo atacando a Podemos. Tanto o más que cuando atacaba al PP, será porque perciben que el rival a batir está en casa, en la izquierda. “Sus políticas nos acabarán sacando del euro”, aseguró Saura. Una afirmación contundente que el representante socialista sustenta sobre “la irresponsabilidad” de incrementar en 96.000 millones el gasto público. “En una economía abierta se producirá más déficit por cuenta corriente y nos acabaría llevando fuera del euro”, alertó.

Por el contrario, para Álvarez, su propuesta de elevar el gasto en 96.000 millones supone mantenerlo en el 43% del PIB. Eso sí, utilizando las previsiones económicas del Partido, que asegura que conseguirán que el país crezca a una media del 3,5% anual hasta 2019, mientras que todos los organismos internacionales están anticipando una desaceleración desde el 3,2% que se consiguió en 2015. Esto significa que el gasto público de España seguirá por debajo de la media de la eurozona que está en el 48,6% del PIB. Para Álvarez, el peligro son las políticas de recortes: “O ponemos punto y final a la austeridad o difícilmente podremos salir de la crisis”, aseguró.

3. Impuestos

En este tema nadie se pone de acuerdo. Para unos, sus rivales son populistas y para otros, sus adversarios son defensores de los ricos. Para Guindos, bajar los impuestos es la clave para estimular el crecimiento, por eso una de sus propuestas estrella es bajar en dos puntos porcentuales el IRPF en todos los tramos. Sin embargo, Garicano no lo tiene tan claro: “No se pueden bajar los impuestos”, aseguró. Para el cerebro económico de Ciudadanos, el agujero de 10.000 millones que ha dejado el PP obliga a aplazar cualquier rebaja de impuestos.

Garicano, que acostumbra a enarbolar la bandera de lo que se dice y se hace en Europa, recibió esta vez un rejonazo de Guindos. El popular aseguró que uno de los debates más intensos en Bruselas es el de la cuña fiscal, esto es, la diferencia entre el salario bruto de un trabajador y sus ingresos netos, esto es, el dinero que se lleva realmente a su casa. Según el ministro, Bruselas quiere reducir esta cuña fiscal “y ahí el IRPF y las cotizaciones son fundamentales”.

Saura apoyó sin tapujos una subida de impuestos: “Se necesitan tres o cuatro puntos de ingresos públicos”. En su opinión, “plantear una rebaja de impuestos en este contexto me parece muy irresponsable e injusto para que el crecimiento llegue a la mayoría”. En su opinión es necesario subir los impuestos a las clases altas que sirvan para redistribuir las rentas y garantizar las pensiones. Ayer mismo dijo Joan Rosell, presidente de la CEOE, que “Se puede subir el IRPF a las rentas altas, pero no nos va a solucionar la recaudación”. Saura quiere elevar la recaudación “en tres o cuatro puntos del PIB”, esto es, entre 3.000 y 4.000 millones de euros en números redondos. Sólo con los ricos, esta cifra es casi imposible de conseguir, ¿tal vez con las clases medias?

4. Reformas estructurales

En un lugar tan académico como la UIMP, no podía faltar la discusión sobre el modelo de país que quieren los distintos partidos políticos. Ahí Garicano lo tiene muy claro, ya que es el centro de su programa: “Un país cambia su modelo productivo con inversión en Educación y con instituciones fuertes y transparentes”. Álvarez defendió que el cambio de modelo económico debe ir hacia las energías renovables, ya que servirá para reducir las emisiones y crear empleo.

El Gobierno no tiene que sustituir al sector privado, ellos saben por dónde van las necesidades de inversión

Garicano le estaba esperando: “Un país con muchos molinos de viento es el mismo país pero con molinos de viento”, le reprochó, “además, España tiene el doble de potencia instalada que el máximo que ha demandado en toda su historia”. ¿Para qué invertir más en instalar potencia? Para el representante de Ciudadanos, el estado no debe interceder en las decisiones de inversión de las empresas: “¿Quién nos iba a haber dicho que el futuro de Galicia era la industria textil?”, preguntó a Álvarez, “la economía no funciona porque un político o un funcionario diga que tenga que funcionar”.

Pero la discusión no se quedó ahí, Álvarez volvió a la carga: “No digo que el Gobierno tenga que sustituir al sector privado, ellos saben por dónde van las necesidades de inversión. Lo que digo es que orientar la política industrial tiene cierto sentido”.

Saura criticó la pasividad del Gobierno a la hora de llevar a cabo reformas estructurales que eleven el crecimiento potencial de la economía y, al mismo tiempo, redistribuyan la renta. “España no va a converger con Europa en productividad total de los factores porque no se están haciendo las reformas necesarias”. “Productividad y desigualdad son las dos patas que generarán una sociedad más integradora; de futuro y permanente”, aseguró Saura. Tal vez el PSOE tenga la varita mágica.

5. El rescate de España

Este fue uno de los temas más calientes del debate en la UIMP. Tal vez el que más, lo que contrasta con otros debates en los que apenas se puso sobre la mesa. Garicano fue el encargado de abrir fuego. “El gran problema de la crisis ha sido la unión del riesgo bancario con el soberano”, esto es, que las debilidades de los bancos contagiaron a los países periféricos, que se vieron expulsados de los mercados. “El Gobierno hizo justo lo contrario para deshacer ese nudo diabólico, de hecho, hizo justo lo necesario para ponerlo en marcha”, atacó Garicano, que estaba en pleno auge de su discurso: “El señor Rajoy siempre antepone su interés personal al político. De lo contrario ¿cómo se explica que retrasara el Presupuesto General de 2012 hasta después de las elecciones de Andalucía?”.

“Si juegas con la credibilidad como hizo el Gobierno en esos meses, va a pasar que ese nudo diabólico se va a poner en marcha”, insistió Garicano acusando directamente al PP de provocar el rescate financiero menos de tres meses después por la desconfianza que generó desde que ganó las elecciones hasta que firmó los Presupuestos.

El señor Rajoy siempre antepone su interés personal al político. De lo contrario ¿cómo se explica que retrasara el Presupuesto de 2012 hasta después de las elecciones de Andalucía?

Saura se pronunció en la misma dirección, acusando al PP de agravar la situación económica en 2012 por las peleas internas para decidir el futuro de Rodrigo Rato, entonces presidente de Bankia. “En el momento más delicado para España, una crisis política dentro del PP para decidir qué hacer con el señor Rato, generó una gran crisis económica”.

Guindos se defendió asegurando que el rescate financiero no sólo era insalvable, sino totalmente necesario. “Los ministros italianos me dicen que la diferencia de crecimiento entre los dos países se debe a que en Italia no hubo un saneamiento del sector bancario como en España” y también que “Portugal no está creciendo igual porque su sector bancario no está saneado”. En cuanto a los problemas de Bankia, Guindos indicó que el problema tal vez fue privatizar Bankia en ese momento (2011): “No tenía que haber salido”, aseguró, “pero eso no fue sólo culpa de Rato, ahí había también un equipo directivo”.

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