Bruselas

La Comisión Europea no quiere que la multa a España por el desvío del déficit en 2015 se utilice como munición en la campaña electoral para el 26-J. El colegio de comisarios tenía previsto aprobar este miércoles un dictamen negativo contra el Gobierno de Mariano Rajoy por no adoptar las medidas necesarias para corregir el desfase presupuestario. Era el primer paso de un procedimiento imparable que desembocaría en una sanción de hasta 2.000 millones de euros. Pero en el último minuto, la decisión se ha aplazado hasta el mes de julio.

 

El motivo del retraso es “no interferir” en los comicios del 26 de junio, han explicado a EL ESPAÑOL fuentes comunitarias. En la recta final del debate, el Ejecutivo comunitario ha sufrido fuertes presiones. El propio Rajoy escribió una carta al presidente del Ejecutivo comunitario, Jean-Claude Juncker, en la que le pedía que no multara a España. Alegaba que su Gobierno hizo grandes esfuerzos para reducir el déficit en el resto de la legislatura y que la baja inflación dificultó el cumplimiento de los objetivos.

 

Los argumentos de Rajoy no habían convencido a los dos comisarios económicos, el conservador Valdis Dombrovskis y el socialista Pierre Moscovici. Ambos estaban decididos a seguir adelante con el procedimiento sancionador. Su conclusión es el Gobierno español no adoptó las medidas necesarias para cumplir el objetivo del 4,2% pactado con la UE. El resultado es que el déficit se disparó hasta el 5% del PIB. Ha sido precisamente la intervención de Juncker la que ha llevado a retrasar la decisión y desautoriza a su equipo.

"Hemos concluido que no es el momento adecuado económica o políticamente para dar este paso", se ha justificado Moscovici. Desde el punto de vista económico, Bruselas no desea dañar la recuperación en la eurozona en un momento de ralentización de la economía mundial. Políticamente, "habrá elecciones el 26 de junio y no tenemos a un Gobierno que pueda adoptar las medidas necesarias", ha insistido el comisario de Asuntos Económicos.

 

La multa, herencia para el próximo Gobierno

 

Pese al aplazamiento, la posibilidad de una multa por el desvío del déficit sigue estando sobre la mesa. No obstante, el expediente pasa ya a manos del Gobierno que salga de las urnas tras las elecciones del 26 de junio. "La Comisión tiene la voluntad absoluta de hacer cumplir las reglas", ha resaltado Moscovici. El nuevo Ejecutivo español tendrá más margen de maniobra para pararla, ya que podrá presentar un plan de ajustes a Bruselas que permita cancelarla definitivamente.

La Comisión ha decidido también conceder a España una prórroga de un año, hasta 2017, para situar el déficit por debajo del umbral del 3% del Pacto de Estabilidad. Responde así positivamente a la petición del ministro de Economía, Luis de Guindos. Los nuevos objetivos de déficit son el 3,7% para este año y el 2,5% para 2017. El futuro Gobierno deberá hacer un ajuste estructural en las cuentas públicas equivalente a casi 8.000 millones de euros en dos años.

Tanto Moscovici como Dombrovskis han insistido en que España todavía deberá hacer "esfuerzos fiscales adicionales" incluso para cumplir la nueva meta fiscal. Preguntado por el anuncio de Rajoy de una nueva rebaja de impuestos si gana las elecciones, Dombrovskis ha dicho que puede hacerlo siempre que respete los nuevos objetivos de déficit.

Además del caso de España, la Comisión también ha decidido aplazar hasta junio su decisión sobre si sancionar a Portugal por no tomar medidas suficientes para corregir su déficit público. Lisboa se beneficia además de una prórroga de un año, hasta 2016, para bajar del 3%.

 

 

 

 

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