Casi 9.000 emprendedores digitales vinculados a España forman parte del programa e-Residency de Estonia. El país báltico cuenta además con cerca de 3.900 empresas españolas registradas en su sistema.
Son datos facilitados por Guillermo Chávez, responsable de mercados de habla hispana y portuguesa de e-Residency, este martes en Al Andalus Innovation Venture, que se celebra en Sevilla. Estonia 'pesca' como país invitado en un evento que reúne a 3.000 emprendedores y fondos.
España ocupa una posición destacada dentro del programa e-Residency de Estonia. Es el cuarto país del mundo por número de empresas constituidas por ciudadanos foráneos, y el tercero por número de emprendedores inscritos.
Una revolución local con una dimensión internacional. Estonia ha captado más de 43.000 empresas procedentes de 189 países. En total hay 144.000 e-residents de 187 países.
El programa ofrece una identidad digital emitida por el Gobierno de Estonia. Permite constituir y gestionar empresas estonias, dentro de la UE, desde cualquier lugar del mundo. Gracias a él, el país pequeño país báltico está entre los países con mayor emprendimiento digital del mundo.
En los últimos cinco años, se han creado allí cinco ‘unicornios’ (compañías valoradas en más de 1.000 millones de dólares): Zego, Gelato, ID.me, Veriff y Glia. El acumulado histórico alcanza los 10 casos, algunos de la talla de Bolt, Wise y Pipedrive
Eso en un país de apenas 1,3 millones de habitantes y 2.300 startups nativas.
En España, con casi 50 millones de habitantes, en el mismo periodo se han creado entre cinco y ocho unicornios (según la forma de computar la sede) y hay activas entre 5.000 y 8.000 startups (hay varios métodos de listarlas). Lo que da una idea del impacto para la economía estonia.
El programa de residencia digital de Estonia recaudó 124,9 millones de euros en ingresos estatales directos. Una cifra que crece año a año con un retorno de más de 12 euros por cada euro invertido por el estado.
Además está generando un potente ecosistema con muchas posibilidades de empleo.
Burocracia e impuestos
Uno de los principales motivos para solicitar la residencia digital es reducir cargas burocráticas. Interesa, sobre todo, de empresas con actividad internacional y equipos distribuidos en distintos países.
"Escapar un poco de la burocracia para bajar tus costos es algo muy atractivo", señaló Chávez. Estonia ofrece herramientas digitales dirigidas especialmente a negocios internacionales y descentralizados.
El proceso de obtención de la identidad digital requiere entre tres y cuatro semanas de tramitación. Una vez concedida la residencia electrónica, el trámite para dar de alta una nueva compañía se realiza de forma remota en 20 minutos con un coste oficial de 265 euros.
Unos plazos que hacen reír, o llorar, a cualquier emprendedor español.
En el apartado tributario, el impuesto de sociedades en Estonia se sitúa en el 22%. Sin embargo, la liquidación fiscal solo se activa en el momento en que se distribuyen dividendos, de modo que las ganancias reinvertidas en la propia empresa quedan exentas.
Financiación
El acceso a financiación es otro de los factores que enfatizó el responsable de e-Residency. Estonia cuenta con un ecosistema de inversión en el que participan fondos y compañías de distintos países.
"Tenemos uno de los ecosistemas de inversión más activos de Europa", afirmó. También destacó el volumen de capital riesgo por habitante.
Este entorno puede resultar de interés para startups que buscan sus primeras rondas de financiación. Chávez citó las rondas semilla y las rondas de serie A.
El responsable también destacó el acceso a inversores internacionales. "Tenemos acceso al mismo capital prácticamente que en Silicon Valley", aseguró.
Pero la diferencia está en el número de compañías que compiten por ese capital. Puso como ejemplo San Francisco y Estonia.
Mientras en San Francisco puede haber miles de startups buscando financiación, en Estonia el número es menor. Esto, según Chávez, facilita el contacto con inversores.
El ecosistema estonio también se caracteriza, según explicó, por unas relaciones directas. Emprendedores, inversores y responsables públicos tienen un acceso relativamente sencillo entre sí.
"Nunca estás más lejos de dos llamadas de distancia de la gente que tienes que hablar", afirmó. Entre esos perfiles citó a responsables políticos, gestores de fondos y fundadores de compañías tecnológicas.
El crecimiento internacional forma parte del funcionamiento habitual de e-Residency. Chávez explicó que Estonia incorpora aproximadamente 10.000 nuevos e-residents cada año.
Los cambios políticos, administrativos o migratorios tienen repercusión inmediata en el número de solicitudes. Las elecciones en Estados Unidos, por ejemplo, disparó un 30% en 2025 la demanda desde ese país.
España es otro buen ejemplo, pero en sentido contrario: las regularizaciones masivas de inmigrantes han reducido el número de solicitudes un 15%, Emprendedores con acceso a esa regularización la han visto más atractiva para operar desde la UE que la puerta que les abre Estonia.
Iniciativa pública estratégica
La e-Residency forma parte de una estrategia impulsada por el Gobierno de Estonia. El programa nació como una iniciativa pública y se ha mantenido como uno de los proyectos vinculados a la digitalización del país.
Este año cumple doce años. Entre las nuevas iniciativas citadas por Chávez figura la evolución hacia un programa completamente digital.
También mencionó los códigos de identificación para agentes de inteligencia artificial. Según explicó, estos proyectos buscan dar continuidad al programa.
La dimensión del país explica también su orientación internacional. Estonia tiene alrededor de 1,3 millones de habitantes y unas 2.600 startups, según los datos aportados durante la intervención.
El ecosistema no depende únicamente de las empresas y profesionales que viven físicamente en Estonia.
En ese entorno participan emprendedores de España, Italia, Ucrania, Estados Unidos, Alemania, México, China o India. Lo hacen para buscar financiación, participar en aceleradoras o contratar trabajadores.
También abren oficinas y venden sus productos y servicios. El programa conecta así el ecosistema estonio con empresas de otros países desde dentro del territorio UE.
La presencia de Estonia en Sevilla se enmarca en esa estrategia. Este es el tercer año consecutivo de participación en Al Andalus Innovation Venture.
"No venimos a Sevilla únicamente para hablar de lo que Estonia ha conseguido, sino para explorar qué pueden construir juntos Estonia y Andalucía", afirmó el embajador de Estonia, Lembit Uibo.
Guillermo Chávez explicó que la presencia en Sevilla también busca acompañar a los emprendedores españoles en sus planes de expansión.
