Los centros de datos son sinónimo de economía digital y, por lo tanto, de infraestructura crítica y estratégica de España. Una industria que no deja de crecer en España de forma acelerada y que, según los datos de Spain DC, podría movilizar 66.900 millones de euros hasta 2030 y generar 16.000 empleos si se mantienen las condiciones actuales.
Y es precisamente eso, preservar las condiciones actuales, lo que buscan desde un sector que además de ese reto también tiene que lidiar con la saturación de la red eléctrica que puede provocar retrasos de entre 12 y 18 meses en áreas metropolitanas y una capacidad energética disponible muy por debajo del volumen de solicitudes y anuncios de inversión.
“Piedras en el camino” del sector a la que se suma el anuncio por parte de la Agencia Internacional de la Energía que prevé que el consumo eléctrico de los centros de datos en el mundo más que se duplique hasta 945 TWh en 2030, impulsado sobre todo por la IA, lo que anticipa una presión creciente sobre redes, subestaciones y permisos.
Disruptores | Centros de datos en España: El aterrizaje de la gran infraestructura de la era digital
Por si fuera poco desafío, la industria de los centros de datos se vio sorprendida hace apenas unas semanas con la publicación por parte del Ejecutivo de un proyecto de Real Decreto que, entre otras medidas, exige que el 80% de su consumo sea procedente de fuentes renovables.
“No se habló con nosotros en ningún momento para elaborar el proyecto. Es decir, es una norma por y para un sector y no se nos tiene en cuenta en su elaboración”. Es la queja unánime de figuras del sector como la Spain DC cuyo presidente Emilio Díaz afirmaba en el encuentro de DISRUPTORES EL ESPAÑOL que “la medida está provocando una incertidumbre que va a hacer que el 80 por ciento de la inversión que estaba prevista en España se caiga”.
Una afirmación que constataba precisamente uno de esos inversores, DATA4, que “tenía previsto invertir en España en el sector de los centros de datos hasta 2.000 millones y ahora no podemos negar que hay dudas por los interrogantes que abre este borrador”, explicaba Fran Ramírez, director general de DATA4 para España.
Fran Ramírez, director general de Data 4 para España.
AWS y su decisión de instalar sus centros de datos en nuestro país, en Aragón en concreto, sería según los expertos el pistoletazo de salida al auge de este sector en los últimos años. Pues bien, en este sentido y en relación al borrador de la norma, David Blázquez, director de Relaciones Institucionales en AWS para Iberia no quiso ocultar su preocupación aunque con la esperanza de un final dialogado.
“Yo confío en la capacidad de escuchar, soy optimista”, decía al mismo tiempo que trataba de dibujar la dimensión de esta posible regulación. Es una decisión de país; la cadena de empresas relacionadas con la digitalización y por tanto con los centros de datos es tan grande que no somos conscientes del valor económico y de creación de empleo que conlleva”, añadía.
David Blázquez, director de Relaciones Institucionales en AWS para Iberia.
Valor que pone en riesgo la esperada regulación, señalada por todos los participantes en el encuentro como el factor que más está determinando el desarrollo del sector. El proyecto de real decreto defiende centros de datos sostenibles, soberanos y eficientes, “lo mismo que defendemos nosotros. Ahí no tenemos ninguna discrepancia, el problema radica en las formas, en cómo se plantea, en los requisitos que establece y los plazos para adaptarnos a ellos, totalmente alejados de lo factible”, según Fran Ramírez.
“No creo que haya país en Europa más maduro que el nuestro pero de lo que estamos hablando es de rentabilidad; los fondos de inversión necesitan invertir pensando en mañana, necesitan estabilidad y no que se regule hoy de un modo y en unos meses de otro”, explicaba Kepa Unzilla, director de Desarrollo de Negocio de Sarenet.
Kepa Unzilla, director de Desarrollo de Negocio de Sarenet.
Ahora bien, también coincidieron todos en que no se entiende al sector, no se comprende bien su relevancia ni su funcionamiento y de ahí un proyecto de regulación alejado de su realidad y necesidades.
“Lo que necesitamos es que el sector se haga comprensible. Cuando algo se hace grande muy rápido es necesario regularlo y en eso estamos de acuerdo todos. Pero regular sin comprender, no”, reflexionaba David Blázquez, desde AWS. Una responsabilidad compartida, “un esfuerzo del regulador pero también de nosotros mismos, como industria, de hacer que se nos entienda”.
Esa falta de conocimiento no solo está provocando una posible norma alejada de la realidad del sector sino también frecuentes y numerosas críticas por el alto consumo energético del sector.
“Si un centro de datos consume no es que lo consuma él, es lo que necesita consumir la economía digital. Es como una fábrica de coches, todo el mundo entiende que consumirá más energía si produce más vehículos, ¿no?”, trataba de explicar, desde DATA4 Fran Ramírez.
Emilio Diaz, presidente de Spain DC.
En ese sentido además Emilio Díaz, de Spain DC, afirmaba que “no consumimos energía por consumir, claro que queremos reducir el consumo energético y al igual que ha pasado con los requerimientos de espacio, que son hoy menores que hace 4 años, espero que ocurra con los equipos, que sean cada vez más eficientes y consuman menos energía”.
“Necesitamos que se nos conozca, que comprendan qué hacemos. Como usuarios todos nosotros consumimos cientos de servicios que, sin saberlo, solo son posibles gracias a un centro de datos”, recordaba Kepa Unzilla, de Sarenet. Y para hacer aún más gráfica su explicación añadía: “No son grandes bancos o compañías; es también escuchar música online o utilizar el GPS del móvil pero la gente no es consciente. Detrás de todo eso hay un centro de datos”.
Una oportunidad como país
Entender mejor un sector que no deja de crecer como recalcaba el presidente de Spain DC: “Esta es una industria imparable al menos de forma natural”, decía refiriéndose al proyecto de decreto “que de salir así adelante la detendría de forma artificial porque haría que la inversión, que es inteligente, buscase otros países con una regulación más propicia. De hecho ya hay proyectos, que solo con el anuncio del borrador, se han ido y no volverán”.
Que no ocurra es el deseo de todos y por eso “no podemos parar la dinámica que tiene esta industria, porque la tiene ya, no es una oportunidad solo, es una realidad”, sumaba el director de Desarrollo de Negocio de Sarenet.
Un sentir que resumía David Blázquez al concluir que “estamos ante un momento perfecto para que España se convierta en el lugar en el que sucede algo grande para el mundo”.
