Publicada
Actualizada
LO ESENCIAL
Exclusivo suscriptores

La entrada en vigor de la nueva Instrucción Técnica Complementaria (ITC AEM 1), obligatoria desde el 1 de julio de 2024, ha puesto a miles de comunidades de propietarios y empresas ante una decisión postergada durante años: la modernización de sus instalaciones de elevación.

España ostenta el título de ser el país con mayor densidad de ascensores por habitante de Europa, con un parque total de 1,18 millones de unidades. Sin embargo, más de la mitad de estos equipos supera los 20 años de antigüedad y por encima de 400.000 han cumplido ya las tres décadas de servicio ininterrumpido.

Esta acusada obsolescencia del parque nacional ha llevado a que las estimaciones del sector calculen que entre el 35% y el 40% de los ascensores en servicio —alrededor de 450.000 equipos en todo el país— deba acometer algún tipo de reforma de seguridad o accesibilidad para adecuarse al marco regulatorio actual.

Un proceso impulsado por el Real Decreto 355/2024, que establece un régimen sancionador para las infracciones leves que parte de los 60.000 euros.

En este escenario de exigencia técnica y regulatoria, la pregunta recurrente en las juntas de vecinos y en las reuniones de gestión inmobiliaria no es si hay que adaptar el ascensor, sino cómo se paga.

Consciente de que en la mayoría de los casos el principal obstáculo no es operativo sino económico, Schindler, compañía líder mundial en movilidad vertical con más de 150 años de trayectoria, refuerza su programa de financiación integral para convertir una obligación imprevista en un proyecto planificado, accesible y sin sobresaltos.

Un modelo flexible

Frente al modelo tradicional de derramas urgentes y desembolsos de golpe, el plan de Schindler permite a las comunidades de vecinos fraccionar la inversión en cuotas mensuales asumibles y adaptadas a la realidad de su presupuesto.

La propuesta contempla importes financiables a partir de 1.500 euros y se extiende hasta un plazo máximo de 120 meses (10 años) para comunidades de propietarios.

En el caso de empresas y PYMEs (supeditado a disponer de CIF de empresa), el periodo máximo de amortización alcanza los 72 meses.

La gran ventaja diferencial radica en el tipo de interés.

Un operario de Schindler. Schindler

Mediante un acuerdo estratégico con la entidad financiera especializada BPCE Equipment Solutions, Schindler subsidia parte del coste financiero de las operaciones.

Esto sitúa las condiciones de este programa entre las más competitivas y accesibles de todo el mercado, garantizando que el coste total del proyecto no se dispare por imprevistos financieros.

A la flexibilidad de las cuotas se une la celeridad en la tramitación. Una vez entregada la documentación requerida por la comunidad o la empresa, el proceso de evaluación de solvencia y aprobación puede resolverse en apenas 24 horas.

Además, la plataforma admite la firma digital, un detalle que agiliza exponencialmente la toma de decisiones en las juntas de propietarios y simplifica la labor del administrador de fincas.

Cobertura total sin necesidad de contrato previo

El programa de financiación de Schindler destaca por su carácter abierto y transversal.

Financia cualquier tipo de proyecto que incorpore material o equipamiento técnico: desde pequeñas actuaciones puntuales para subsanar defectos detectados en la inspección de la ITC hasta modernizaciones parciales, sustituciones integrales de la cabina y la maquinaria, mejoras de accesibilidad a cota cero o rehabilitaciones complejas que incluyan obra civil.

El único servicio que queda excluido de esta línea de crédito es el mantenimiento ordinario.

Uno de los aspectos más competitivos del plan es que no requiere disponer de un contrato previo de mantenimiento con Schindler.

Esto significa que cualquier comunidad de vecinos o gestor de inmuebles cuyo ascensor sea de otra marca puede acogerse a estas condiciones financieras para ejecutar la reforma de su instalación y dar el salto a la tecnología de la compañía.

Esta fórmula está registrando un crecimiento sostenido, con un volumen de gestión que supera habitualmente las 600 operaciones anuales.

Para respaldar este volumen de demanda de modernizaciones —cuya línea ha experimentado crecimientos de doble dígito de alrededor del 30% en valor—, Schindler mantiene una estrecha alianza pedagógica con los administradores de fincas, alcanzando cuotas de penetración de hasta el 75% en ciudades como Granada, y destina más de 61.100 horas anuales a la formación técnica de sus profesionales a través de programas como Schindler Campus en Zaragoza.

Como señala Manuel Jiménez Gómez, director de Modernizaciones e Ingeniería en Schindler Iberia: "Modernizar un ascensor es invertir en seguridad, accesibilidad y tranquilidad. Por eso queremos que ninguna comunidad deje de hacerlo por miedo al coste. Con una financiación flexible y adaptada a sus necesidades, los vecinos pueden disfrutar de los beneficios desde hoy y asumir la inversión de forma gradual, sin tensiones ni imprevistos".

Este contenido ha sido elaborado por Marcas Ñ, la sección de Branded Content de EL ESPAÑOL, en colaboración con Schindler.