La Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de Andalucía ha concedido la Autorización Ambiental Unificada Simplificada (AAUS) a Ryanair para un centro de "reparación, revisión y ensayo de motores aeronáuticos" en el Puerto de Sevilla. La inversión prevista es de 290 millones.
Con este permiso, y a falta de autorizaciones municipales, la compañía podrá comenzar con la planificación, construcción y explotación mientras respete las condiciones para "garantizar el buen estado" del medio natural.
El consejero delegado de Ryanair DAC, Eddie Wilson, afirmó el pasado mes de julio que la aerolínea resolverá "antes de final del año" si finalmente construirá la instalación aeronáutica en Sevilla, o si se decantará por un emplazamiento alternativo en Polonia.
El BOJA de hoy, consultado por Europa Press y como ha adelantado El Correo de Andalucía, recoge que el proyecto presentado por 'Negocios Raiseber S.L', filial de Ryanair, tiene una incidencia ambiental "compatible y asumible".
La elección del Puerto de Sevilla como posible emplazamiento, según la Junta, se había basado en la necesidad de la empresa de agilizar la tramitación administrativa del centro para dar respuesta a sus necesidades.
La administración andaluza incluyó esta iniciativa en su Unidad Aceleradora de Proyectos, con lo que ha logrado reducir la burocracia y sus tiempos.
Además, los técnicos de la administración han venido manteniendo reuniones semanales con la empresa para ir sorteando obstáculos.
La resolución publicada hoy impone "medidas preventivas y correctoras" en relación con la emisión de partículas contaminantes, el impacto acústico, la vegetación, la fauna y la gestión de residuos.
También prohíbe realizar "ningún tipo de vertido" en los cauces que discurren por la zona de actuación.
La futura instalación de Ryanair tendrá una capacidad anual de 200 eventos de mantenimiento de motores turbofan en instalaciones especializadas, personal cualificado, medios de inspección, reparación, ensayo específicos, y una "elevada coordinación logística" para garantizar la disponibilidad operativa de las aeronaves.
Su capacidad operativa abarcará todo el ciclo técnico: recepción, desmontaje, inspección, reparación, montaje y pruebas finales mediante celdas de ensayo específicas.
La compañía ha planteado crear 950 nuevos empleos durante la fase de explotación, con 600 de ellos directos, además de 400 puestos de trabajo durante la fase de construcción.
Inicialmente Ryanair planteó una inversión cercana a los 500 millones, con lo que los 291 millones ahora confirmados suponen una rebaja sensible sobre las previsiones iniciales, sin perjuicio del impacto industrial de la iniciativa.
El proyecto en Sevilla se enmarca en la estrategia de expansión de capacidades de mantenimiento de la compañía en España, que recientemente ha puesto en marcha nuevas instalaciones de gran escala en Madrid.
Para Sevilla, se trata de una iniciativa estratégica en el impulso a la industria aeronáutica.
