Airbus ha explicado hoy a los sindicatos qué significa que la compañía considere “crítico” alcanzar un acuerdo y acabar “de inmediato” con la huelga indefinida iniciada hoy en todos sus centros en España: retirada de carga de trabajo y paralización de contrataciones.
La situación la ha expuesto en el SIMA la responsable de Recursos Humanos de Airbus a nivel global, Carmen Maja Rex. Si en la anterior reunión con los sindicatos la ejecutiva participó on line, hoy ha estado presencialmente. Con un discurso “duro”, según fuentes sindicales.
En julio la compañía entregó 67 aviones, con la producción de sus plantas españolas prácticamente parada por 23 días de huelga. Para cumplir con sus compromisos tendrá que aumentar el ritmo hasta 90 unidades mensuales hasta fin de año.
Algo difícil de alcanzar sin tener sus instalaciones en Getafe, Sevilla, Cádiz, Albacete e Illescas, y a sus 14.000 trabajadores, al 100%.
Impacto
En un comunicado emitido ayer, Airbus lamentaba la decisión tomada por el Comité de Huelga de seguir adelante con los paros indefinidos" que han comenzado hoy”.
La empresa "está analizando el impacto adicional que esta nueva convocatoria de huelga pueda tener en nuestras obligaciones de producción, en los acuerdos con los clientes, en nuestros compromisos con las instituciones y en la reputación de la compañía".
Y advertía que “alcanzar un acuerdo de inmediato en los próximos días es crítico para todos nosotros, para nuestros clientes y para nuestro proyecto común en España".
En su última oferta, sobre la que está negociando, la dirección ha aceptado la vinculación del incremento salarial al IPC y el acortamiento del plazo de recuperación del poder adquisitivo perdido en los últimos años, y que los sindicatos cifran en un 9%.
Además, Airbus mantendrá los dos días semanales de teletrabajo, y se ha abierto a negociar sobre el sistema Bradford para las bajas laborales y retirar los recursos planteados en vía judicial.
También acepta un "respeto íntegro" de las condiciones laborales conforme a la normativa aplicable y diálogo a nivel nacional con la suficiente antelación en el proyecto Bromo.
Sobre las cargas de trabajo en la planta de Cádiz, analizará el cumplimiento de los acuerdos existentes y de las necesidades futuras de actividad para "garantizar los compromisos adquiridos".
Comedores y servicios sociales, Transporte colectivo y rutas, flexibilidad horaria, catálogo de puestos tipo y resolución global del conflicto son las materias restantes en las que Airbus se abre a dialogar y negociar para alcanzar un acuerdo.
Los sindicatos UGT, UTIL y CGT consideraron esta propuesta un avance, pero pidieron más concreción. Mientras se negocia, apostaron por la huelga en una decisión que fue refrendada ayer lunes por las asambleas de trabajadores.
La voluntad expresada por las partes es mantener la negociación a diario hasta lograr una solución.
¿Huelga en suspenso?
Los mediadores propusieron ayer dejar la huelga en suspenso mientras se discute la propuesta de la dirección, y que se active sólo si las partes fracasan en la negociación.
Esa opción ha vuelto a ponerse hoy sobre la mesa.
Entre los trabajadores, el ambiente es de incertidumbre. Entre los sindicatos, de fuerte división. El sindicato UGT ha asegurado este martes que el seguimiento de la huelga es "casi total" en las plantas de Airbus en sus centros de producción en Cádiz y Sevilla.
La huelga la apoyan UGT, CGT y UTIL, mientras que las formaciones mayoritarias en los órganos de representación de la plantilla, CCOO y SIPA, están al margen tras alcanzar un preacuerdo con la dirección a finales de julio que fue rechazada por escaso margen en las asambleas de trabajadores.
