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Las claves

Los trabajadores de Airbus apuestan por ir a una huelga indefinida a partir de mañana mientras los sindicatos que los representan negocian sobre la última oferta de la dirección. La empresa, por su parte, considera "crítico" para su proyecto en España llegar a un acuerdo "en los próximos días".

En las asambleas celebradas por empleados en el turno de mañana en un ambiente de incertidumbre y fuerte división sindical, las decisiones han ido desde comenzar los paros mañana mismo, como estaba previsto inicialmente, o desde septiembre. Pero se apoya la huelga al menos en el turno de mañana.

Al mismo tiempo siguen abiertas negociaciones con la dirección, con un SIMA convocado para mañana y el compromiso de seguir hablando a diario de las partes.

Los trabajadores de los centros de Airbus de Getafe (Madrid), las sevillanas de San Pablo y Tablada, Illescas (Toledo) y Albacete han votado a favor del paro indefinido a partir de este 25 de agosto. En Cádiz, la asamblea se ha aplazado al 1 de septiembre, por lo que se seguirá la decisión mayoritaria adoptada en el resto de centros.

Impacto

A través de un comunicado, Airbus "lamenta la decisión tomada por el Comité de Huelga de seguir adelante con los paros indefinidos a partir de mañana". La empresa "está analizando el impacto adicional que esta nueva convocatoria de huelga pueda tener en nuestras obligaciones de producción, en los acuerdos con los clientes, en nuestros compromisos con las instituciones y en la reputación de la compañía".

"Alcanzar un acuerdo de inmediato en los próximos días es crítico para todos nosotros, para nuestros clientes y para nuestro proyecto común en España", añade la compañía.

En julio, con sus plantas españolas sin apenas movimiento por la huelga, Airbus logró entregar 67 aviones, los mismos que en 2025, pese a su intención de aumentar su ritmo de producción. Para cumplir los objetivos, tendrá que sacar de sus líneas de montaje 90 aparatos al mes hasta final de año.

La empresa expresa su convencimiento de haber hecho "propuestas que corresponden a los puntos indicados por los representantes sociales y nuestros empleados, y seguimos apostando firmemente por la negociación, con la voluntad clara de alcanzar un marco sólido, equilibrado y responsable".

El compromiso de la dirección es mantener el calendario de reuniones diarias fijado a partir de mañana, 25 de agosto, "para convertir estas propuestas en un acuerdo de interés común".

Incerditumbre

La incertidumbre entre los trabajadores y la división sindical genera además dudas sobre qué parte de la plantilla secundará la convocatoria de huelga promovida por UGT, CGT y UTIL.

CCOO y SIPA, mayoritarios de largo en los órganos de presentación ante la dirección, no apoyan la huelga, ya que alcanzaron a finales de julio un preacuerdo con la dirección que fue rechazado en una ajustada votación de la plantilla.

La dirección está poniendo mucha carne en el asador en las negociaciones para zanjar el conflicto en sus plantas españolas, en las que se ha implicado Carmen Maja Rex, responsable de Recursos Humanos a nivel global.

En su última oferta, la dirección ha aceptado la vinculación del incremento salarial al IPC y el acortamiento del plazo de recuperación del poder adquisitivo perdido en los últimos años, y que los sindicatos cifran en un 9%.

Además, Airbus mantendrá los dos días semanales de teletrabajo, y se ha abierto a negociar sobre el sistema Bradford para las bajas laborales y retirar los recursos planteados en vía judicial.

También acepta un "respeto íntegro" de las condiciones laborales conforme a la normativa aplicable y diálogo a nivel nacional con la suficiente antelación en el proyecto Bromo.

Sobre las cargas de trabajo en la planta de Cádiz, analizará el cumplimiento de los acuerdos existentes y de las necesidades futuras de actividad para "garantizar los compromisos adquiridos".

Comedores y servicios sociales, Transporte colectivo y rutas, flexibilidad horaria, catálogo de puestos tipo y resolución global del conflicto son las materias restantes en las que Airbus se abre a dialogar y negociar para alcanzar un acuerdo.

En una reunión celebrada el pasado viernes, los sindicatos que apoyan la huelga consideraron que esta oferta supone un avance por parte de la empresa, pero la consideran aún insuficiente e inconcreta.

Los paros convocados afectan a los 14.000 trabajadores de Airbus en todos sus centros de trabajo en España.