León suele registrar una de las temperaturas más bajas del país y también unas de las más elevadas en época estival. Los sistemas de aerotermia están diseñados para aportar calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente todo el año extrayendo la energía ambiental contenida en el aire mediante un ciclo termodinámico. El Centro de Día Ribera del Esla, en Gradefes (León) ha apostado por esta solución y se ha convertido en todo un ejemplo de eficiencia energética, mientras promueve la descarbonización de sus usos energéticos.

Este Centro de Día ha instalado la bomba de calor que extrae la energía del aire mediante un ciclo que aporta calefacción en invierno, refrigeración en verano y agua caliente todo el año. A través de un equipamiento situado en el exterior del edificio, se captura y se transforma el calor del aire, que es llevada a otra pequeña unidad en el interior. De esta forma, a través de un circuito de agua se consigue generar frío y calor para tener la temperatura óptima en cualquier momento. El sistema proporciona también agua caliente, unificando en un único aparato la caldera, el aire acondicionado y el termo. En el caso de Gradefes, la instalación es cuatro veces más eficiente que las calderas tradicionales de gas y gasoil. Otras de sus muchas ventajas, es cómodo, seguro y fiable al no depender del suministro de combustibles ni de mantenimientos complejos.

El rendimiento de una bomba de calor depende tanto de la temperatura de entrada (exterior) como de la de salida (interior). Los sistemas de distribución térmica más adoptados son, por tanto, los de baja temperatura, como el suelo radiante.

Costes menores que la energía tradicional

"El coste que tiene es menor que el de la energía tradicional, como puede ser el gasóleo o el gas. La inversión inicial sí que es más costosa, pero en cuanto al mantenimiento posterior y el gasto corriente que genera este tipo de instalaciones, a la larga es mucho menor. La amortización estaría hecha en un plazo de 5 años", explica Amador Aller, alcalde del ayuntamiento de Gradefes.

Aller apunta que en el futuro está previsto que en este centro se instalen plazas solares para cerrar el círculo. "Todas las inversiones que estamos haciendo desde el ayuntamiento están orientadas a la aerotermia. Estamos concienciados con el cambio climático y queremos reducir el CO2, y que el consumo mensual a posteriori, después de la inversión, sea el mínimo posible. Además, reducimos la huella de carbono, que es muy importante y nos tenemos que concienciar todos".

Las instalaciones de este dentro demuestran que la aerotermia es la mejor opción para zonas frías, porque el uso de estos sistemas en ubicaciones, con temperaturas extremas, permiten rentabilizar la inversión antes y aportar más al medioambiente. De hecho, los países nórdicos son los europeos con mayor porcentaje de viviendas con esta tecnología en Europa.

El momento del cambio de los sistemas de refrigeración

La aerotermia está viviendo una auténtica revolución por razones de peso. A su eficiencia y carácter renovable se le suma que es el único sistema de climatización que contribuye a los tres objetivos ambientales europeos y nacionales a 2030: reducción en un 55% de las emisiones de CO2 (70% menos que una caldera convencional), mejora en un 42% de la eficiencia energética (+400%) y utiliza un 42% de renovables (energía limpia).

Las bombas de calor eléctricas de última generación son una tecnología muy eficiente, hasta el punto de ser considerada renovable desde el punto de vista regulatorio.
 
En Europa, por ejemplo, el uso de calor representa el 50% de la demanda final de energía y, dentro de ese uso, la calefacción y el agua caliente sanitaria (ACS) en edificios representan más del 60% de las necesidades de calor. En la actualidad, en España el 41% de la demanda final de energía se destina a climatización (calor, frío y agua caliente sanitaria), por eso es tan importante actuar en la electrificación de este segmento si queremos alcanzar los objetivos medioambientales nacionales y europeos.

Con el nuevo marco normativo, la mejora de la tecnología y la aparición de nuevos refrigerantes en el mercado, nos encontramos en un momento clave de cambio en el paradigma de los sistemas de climatización, siendo la bomba de calor la solución idónea para la consecución de los objetivos.

Además, la rehabilitación energética de los edificios es una de las palancas indispensables en la consecución de los objetivos del Green Deal europeo y constituye una oportunidad para el desarrollo de la industria nacional de fabricación de estos equipos y la creación de empleo cualificado.