Abrazar a nuestros familiares y seres queridos es una de las cosas que más hemos echado de menos durante el confinamiento al que ha obligado la pandemia. Aunque si lo pensamos, hacer la compra, comer o cenar con amigos, o hacer deporte sin limitaciones son algunas de esas pequeñas cosas que, a fuerza de no disfrutarlas estos meses, hemos aprendido a valorar aún más. Y ahora que empezamos a recuperar la normalidad perdida, esta reconciliación con nuestra vida de siempre es uno de los motivos que ayudan a sentir mayor optimismo. Porque la vida continúa.

Está claro que el Covid-19 ha generado una situación inédita para la sociedad a todos los niveles. Lo más importante es que se han perdido muchas vidas: esa es la parte irreparable y más triste de la pandemia. Además, la economía ha sufrido el golpe de la suspensión de la actividad, provocando la pérdida de miles de empleos y comprometiendo la viabilidad de muchas empresas. Y, en el plano personal, el confinamiento que nos ha dejado semanas en casa también ha instaurado nuevas rutinas en nuestras actividades habituales que, posiblemente, supongan un antes y un después para todos.

En el plano laboral, se ha dado un salto cualitativo en las gestiones telemáticas y en el teletrabajo. Sin poder salir de casa, muchas empresas han reforzado estas vías para mantener su actividad y continuar ofreciendo a sus clientes el mejor servicio. Es el caso de MAPFRE, por ejemplo, una de las entidades que reaccionaron con mayor premura para acompañar a sus clientes durante este periodo en condiciones similares a las habituales. Se trataba de seguir estando cerca, prestando sus servicios y dándoles todo el apoyo que podían esperar de su compañía de seguros.

Compromiso con la sociedad

Este énfasis en mantener la operativa habitual ha sido muy importante durante la pandemia. Pero al mismo tiempo, MAPFRE ha demostrado su compromiso con la sociedad a lo largo de estos meses. Para ello ha movilizado más de 200 millones de euros para luchar contra el coronavirus. Es una cantidad destinada a paliar las consecuencias de la pandemia a través de varias iniciativas encaminadas a cuidar a sus clientes, empleados y colaboradores; a apoyar el empleo de pymes y autónomos; y a poner en valor líneas de primera necesidad en la lucha contra la enfermedad, desde la adquisición de material médico y sanitario hasta la promoción de la investigación del Covid-19.

Esta apuesta por la ciencia y la investigación será una de las cosas positivas que nos deje la situación. Pero, al mismo tiempo, el reto de la recuperación económica tras el parón sufrido constituye también una oportunidad para mejorar las cosas y "hacer la economía española más eficiente y competitiva", según el presidente de MAPFRE, Antonio Huertas.

Durante su intervención en la cumbre empresarial organizada por la CEOE para la reconstrucción, Huertas aseguró que, tras este episodio, ha llegado "el momento de dar el salto al siglo XXI" y abandonar "los esquemas del siglo pasado". Para ello, lo prioritario es "identificar las principales lecciones de esta crisis" para dar un paso adelante en el plano económico.

La reconstrucción es una oportunidad, a la vez que una necesidad, para convertir la economía española en más eficiente, competitiva, resiliente y sostenible

Antonio Huertas, Presidente de MAPFRE

Así, defendió por ejemplo "pensar, diseñar y construir el largo plazo hoy" para "garantizar la puesta a punto de la sociedad y la economía contra los eventos sistémicos" como el que hemos vivido. También incidió en la importancia de contar con "mecanismos de colaboración público-privada" ante estas eventualidades, como se está haciendo en países del entorno, así como entender que "la reconstrucción es una oportunidad, a la vez que una necesidad" para convertir la "economía española en más eficiente, competitiva, resiliente y sostenible".

Por otra parte, y en lo relativo al sector seguros, Antonio Huertas recordó durante su intervención que "el seguro es un agente multiplicador de la actividad económica, somos sólidos y solventes y tenemos la capacidad de proteger y preparar a la sociedad para el futuro". "Las aseguradoras privadas no hacemos milagros, pero podemos ayudar a resolver casi todo", dijo, al explicar el papel que juegan estas compañías en la protección "de los individuos, las familias y las empresas".

El seguro es un agente multiplicador de la actividad económica. Somos sólidos, solventes y tenemos la capacidad de preparar a la sociedad para el futuro

Además, el presidente de MAPFRE también insistió en la necesidad de fomentar los mecanismos de ahorro a largo plazo, como los planes de pensiones privados que ayuden a "avanzar hacia un sistema mixto de pensiones que permitan generar dos o hasta tres pensiones para cada trabajador".

En este sentido, Huertas dijo que, "tanto el ahorro como país, como los ahorros sistemáticos de los particulares, tienen que ser un elemento primordial de la reconstrucción. Cuando hablamos de ahorro, no significa guardar el dinero en la aseguradora o en el banco y esperar a ver qué pasa. No, el dinero ahorrado genera automáticamente inversión que tiene un efecto multiplicador sobre la economía".

Solidaridad con los más vulnerables

En su intervención, Antonio Huertas también tuvo un recuerdo para dos de los segmentos de población más afectados por la crisis: el de los jóvenes, "los más castigados" desde el punto de vista laboral; y los mayores, para los que pidió que se diseñen "modelos público-privados que permitan atenderlos con dignidad, seguridad y agradecimiento".

Durante este tiempo, la compañía aseguradora ha demostrado su sensibilidad con las personas mayores, las que más duramente han sufrido el golpe de esta patología. A través de la campaña 'Ahora, por ellos', puesta en marcha por Fundación MAPFRE, se está ayudando a más de 50.000 personas de avanzada edad que viven solos en sus domicilios y que tienen situaciones vulnerables. La iniciativa sirve para prestarles atención médica, para entregarles comida y medicinas y, en definitiva, para hacerles sentir acompañados durante este momento. El proyecto ha destinado a estos fines 150.000 euros (75.000 euros de donaciones privadas y la misma cantidad aportada por la Fundación).

El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida y el Presidente de Fundación MAPFRE, Antonio Huertas

De la misma manera, Fundación MAPFRE también se ha unido a un plan para repartir almuerzos a personas vulnerables en el distrito madrileño de Villaverde. 'Emergencia STOPCORONAVIRUS' ha puesto a disposición de estas personas 1.000 menús diarios que han paliado, en parte, las situaciones de carencia en una zona de riesgo incluso antes de la emergencia sanitaria.

La 'nueva normalidad' en la que hemos entrado implica mantener la vigilancia sobre las medidas sanitarias para evitar rebrotes de la enfermedad. Por eso, MAPFRE sigue aplicando su plan de retorno progresivo. En realidad, esta hoja de ruta de la empresa está en marcha desde hace semanas, con el objetivo de velar por la seguridad de sus más de 34.000 empleados en el mundo. En España, donde hay más de 10.000 trabajadores, el plan contempla una vuelta escalonada a los puestos presenciales hasta septiembre, con especial atención a colectivos de riesgo, como aquellos especialmente vulnerables ante el Covid-19, las empleadas embarazadas y los empleados con hijos menores de 16 años o con situaciones especiales.