Pedro Díaz Yuste, director general de Savia.
Díaz Yuste (Savia): "En tres años vamos a tener nuestros propios agentes personales de IA"
Un cambio de paradigma para el que las compañías ya deben empezar a adecuar sus infraestructuras digitales.
Más información: Los pacientes piden evaluar con datos las consecuencias de los "seis millones de personas en lista de espera"
La relación entre los pacientes y la medicina está a punto de dar un salto definitivo. Si los últimos años han estado marcados por la digitalización de consultas y la irrupción del chat conversacional con modelos de inteligencia artificial, el horizonte apunta a una automatización personalizada de la gestión médica.
"Estoy seguro de que en tres años vamos a tener nuestros propios agentes personales de IA". Así lo señalado Pedro Díaz Yuste, director general de Savia —la filial de servicios de salud y bienestar de Mapfre—, durante su intervención en el VII simposio del Observatorio de la Sanidad organizado por EL ESPAÑOL-Invertia.
En un contexto donde la tecnología avanza a un ritmo exponencial, el directivo ha anticipado la llegada de la denominada "IA agéntica" antes del final de esta década. Un cambio de paradigma para el que el sector asegurador e institucional ya debe empezar a adecuar sus infraestructuras digitales.
Pedro Díaz Yuste, director general de Savia
"En menos de tres años vamos a ver la era de la IA agéntica. En salud, le podré mandar a mi agente que me pida una cita, que recupere mi última analítica o gestione un reembolso, y este acudirá a la aseguradora a tramitarlo", ha precisado Díaz Yuste.
Esta evolución plantea un desafío para el conjunto del sistema sanitario tanto público como privado. Hasta el momento, las aplicaciones y portales web de salud han sido concebidos exclusivamente para la interacción directa con usuarios humanos mediante credenciales tradicionales y navegación manual.
"Nosotros como empresa tenemos que estar preparados para esto", ha advertido el responsable de Savia.
"Hoy estamos preparados para interacciones humanas, pero si quien viene a interactuar es tu agente de IA, la dinámica es distinta. Podemos ser más ágiles saltándonos pasos, pero también habrá datos sensibles que decidamos no compartir y reservarlos únicamente para el usuario".
Durante su intervención, Díaz Yuste ha abordado también los riesgos derivados del uso informático previo a la consulta médica.
Aunque ha calificado de "utopía" frenar que la ciudadanía consulte síntomas (por ejemplo, de un resfriado) en la IA conversacional, ha alertado sobre los peligros de rebasar los límites del consejo orientativo.
El directivo ha puesto el foco en una tendencia creciente observada en mercados como el estadounidense, donde jóvenes adolescentes emplean la inteligencia artificial a modo de acompañante o "coach" emocional debido a su disponibilidad ininterrumpida y a sus respuestas empáticas. Una práctica que, según ha advertido, puede "acarrear serios problemas"
"Utilizar la IA para preparar las preguntas que le vas a hacer al médico enriquece la visita, pero de ahí a recibir un diagnóstico o un tratamiento propuesto por ella es una delgada línea roja muy peligrosa. La autoridad del médico no debe estar cuestionada o condicionada por el tema de la IA", ha aseverado.
Transcripción en consulta
Por otro lado, el directivo de Savia ha defendido la implantación de la IA en la consulta para librar al profesional médico de la carga administrativa.
A través de proyectos piloto que ya se prueban en Savia y Mapfre, la inteligencia artificial escucha la consulta, transcribe la conversación y redacta borradores de informes y recetas que el médico revisa antes de su firma.
"No se trata de sustituir al facultativo, sino de crear médicos aumentados. Estamos preparados para interacciones más humanas, en lugar de estar mirando al ordenador tecleando, utiliza ese tiempo para mirar al paciente a los ojos y que esa consulta no sólo sea muy valiosa desde el punto de vista clínico, sino también desde el de la experiencia del paciente", ha puntualizado.