Antonio Cabrales, Elena Rodríguez Navarro, Carolina Estay y Juan Luis Delcán.

Antonio Cabrales, Elena Rodríguez Navarro, Carolina Estay y Juan Luis Delcán. Sara Fernández

V Observatorio ODS DiagnósticODS

La IA ante el reto de la vulnerabilidad, en el Observatorio ODS: "Siempre se necesita inteligencia humana"

Probar quién vive en un hogar o verificar certificados padronales se ha convertido en una carrera de obstáculos.

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En el marco del V Observatorio ODS, bajo el eje estratégico 'DiagnósticODS: estrategia y emergencia en la era de la IA', el debate sobre la innovación tecnológica ha puesto el foco en su dimensión más urgente: el impacto humano y la protección de los más vulnerables.

España se enfrenta hoy a dos grandes paradojas en la gestión del bienestar social. Por un lado, la reactividad: intervenir únicamente cuando la persona o familia ya ha caído en la exclusión.

Por otro, el fenómeno del non-take-up: las personas que, teniendo derecho a una prestación o ayuda social, quedan fuera atrapadas en la burocracia.

El dato revelado por la AIReF es rotundo: el 52 % de los hogares con derecho al Ingreso Mínimo Vital (IMV) no lo percibe, dejando desatendidos a más de 570.000 hogares.

Más revelador aún es que el 66 % de las denegaciones no se deben a la falta de requisitos económicos, sino a la imposibilidad de certificar la unidad de convivencia o el empadronamiento.

Ante este cuello de botella documental, representantes del Ministerio de Inclusión, el tercer sector, el sector financiero social y la academia han debatido si la IA puede convertirse en el mayor escudo de protección social diseñado hasta la fecha.

La barrera documental y la simplificación con IA

La primera gran brecha del sistema no es económica, sino de tramitación. Probar quién vive en un hogar o verificar certificados padronales se ha convertido en una carrera de obstáculos que deriva en el abandono del trámite por desesperación.

Desde la Administración pública se defiende el potencial de los cruces de información, pero remarcando que la tecnología no es una varita mágica frente a realidades no registradas.

"La IA es una herramienta de oportunidad, pero no llega a todo, no es un instrumento milagro y siempre se necesita inteligencia humana para gobernarla", señaló Elena Rodríguez Navarro, secretaria general de Inclusión del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

"Por muchos datos que se crucen, nunca van a aparecer en un registro aquellas situaciones de vulnerabilidad económica y social que requieren ser certificadas directamente. En cuanto al empadronamiento, el certificado solo dice qué personas viven en un sitio, no cuál es su verdadera unidad de convivencia", puntualizó.

Sin embargo, el despliegue de soluciones puramente digitales conlleva el peligro real de incrementar la brecha digital si se prescinde del soporte territorial directo.

"El trámite del empadronamiento es la primera puerta de acceso a los derechos de las personas vulnerables, va mucho más allá del IMV. Si esa puerta se convierte en una barrera, estamos dejando fuera a quienes más lo necesitan", advirtió Juan Luis Delcán, representante de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social (EAPN-ES).

Elena Rodríguez Navarro, secretaria general de Inclusión del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones.

Elena Rodríguez Navarro, secretaria general de Inclusión del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Sara Fernández

"Es imprescindible la cohabitabilidad de la vía digital con la atención presencial en los servicios sociales; los trámites administrativos tienen que diseñarse pensando en la realidad de la exclusión", añadió.

Por su parte, el sector privado social aporta lecciones clave sobre diseño accesible y reducción de fricciones en entornos altamente precarios.

Sistemas cognitivos contra la precariedad: herramientas para la erradicación de la pobreza

"Sin digitalización no hay inteligencia artificial, y no hay digitalización sin educación. Aprovechamos un modelo híbrido donde los profesionales están en contacto constante con las personas para que pierdan el miedo y reduzcan fricciones", expuso Carolina Estay, responsable de Digitalización e IA de la Fundación Microfinanzas BBVA.

"Diseñar para el usuario implica hacerle la vida más fácil con soluciones rápidas de entender y con el contenido educativo adecuado. Es el momento de trabajar juntos para que la IA ofrezca oportunidades reales", enfatizó.

Predecir la pobreza

Más allá de automatizar trámites reactivos, el verdadero salto cualitativo de la IA reside en el mapeo predictivo: identificar el riesgo de vulnerabilidad antes de que la persona caiga en la exclusión financiera. Para ello, la selección de variables resulta crucial.

"Es importante que los datos sean multidimensionales y dinámicos a la hora de entrenar los modelos, recordando siempre que los datos son de todos", explicó Antonio Cabrales, catedrático de Economía en la Universidad Carlos III (UC3M). Aunque, insiste, hace falta una vigilancia estrecha sobre cómo los utilizamos.

Un desafío técnico añadido es abordar el perfil de aquellas familias que subsisten en la economía informal y carecen de huella bancaria o fiscal formal.

"El valor de las microfinanzas es capturar todas las informaciones periféricas, como las redes familiares y las dinámicas sociales, que son fundamentales para entender la necesidad real", detalló Carolina Estay.

Carolina Estay, responsable de Digitalización e IA de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA).

Carolina Estay, responsable de Digitalización e IA de la Fundación Microfinanzas BBVA (FMBBVA). Sara Fernández

"No pretendemos encasillar a una persona en un modelo cerrado, sino ampliar la información social y territorial para adaptar las respuestas a cada realidad, siempre con acompañamiento humano", agregó.

En este escenario de predicción algorítmica, los expertos coincidieron en que la tecnología debe aligerar la burocracia para que el profesional social recupere el espacio de atención directa.

"El algoritmo puede detectar una situación de vulnerabilidad, pero no puede definirla porque la pobreza es poliédrica y dinámica", afirmó Juan Luis Delcán.

El experto subraya que los procedimientos actuales están generando frustración y culpabilidad en personas que no logran completar bien sus trámites, por lo que acudir a alguien que brinde apoyo presencial sigue siendo fundamental.

"La IA no genera entendimiento, comprensión ni relaciones de confianza; ese proceso difícilmente lo va a conseguir una máquina", coincidió Elena Rodríguez Navarro.

"La inteligencia artificial debería eliminar la carga administrativa para permitir que los trabajadores sociales hagan un verdadero trabajo social humano", concluyó.

Al final, todos los expertos coinciden en un punto clave: que la tecnología tiene que estar al servicio de las personas, hacia una digitalización más inclusiva.