María Prado, coordinadora y responsable de campañas del Área de Clima, Energía y Movilidad de Greenpeace España; Inés Sánchez-Manjavacas, redactora de Enclave; y Antonio Preckler Galguera, director técnico y de Control de Pymar.

María Prado, coordinadora y responsable de campañas del Área de Clima, Energía y Movilidad de Greenpeace España; Inés Sánchez-Manjavacas, redactora de Enclave; y Antonio Preckler Galguera, director técnico y de Control de Pymar. Sara Fernández

V Observatorio ODS DiagnósticODS

Descarbonización y gemelos digitales: el naval defiende su potencial y Greenpeace alerta contra el "tecnooptimismo"

Antonio Preckler y María Prado reflexionan sobre la digitalización como palanca (pero no vía única) para reducir emisiones y frenar la crisis climática.

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Elena Pérez
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Los gemelos digitales prometen anticipar el comportamiento de una fábrica, un barco o una red de reparto antes de intervenir sobre ellos en el mundo real. Simulan fallos, prueban escenarios y permiten ahorrar recursos.

Pero la conversación celebrada este 22 de septiembre en el V Observatorio ODS dejó una advertencia: la tecnología puede ser una palanca para reducir emisiones, aunque no sustituye una transformación profunda del modelo industrial, energético y de consumo.

Antonio Preckler Galguera, director técnico y de Control de Pymar, y María Prado, coordinadora y responsable de campañas del Área de Clima, Energía y Movilidad de Greenpeace España, participaron en una sesión dedicada a hablar de estas cuestiones bajo la batuta de la redactora de Enclave, Inés Sánchez-Manjavacas.

La conversación formaba parte del bloque dedicado a medioambiente, energía y descarbonización industrial de esta nueva edición del Observatorio ODS. Un foro que celebra cinco años de andadura y que este 2026 regresa al CaixaForum Madrid con el título DiagnósticODS: estrategia y emergencia en la era de la IA.

La moderadora situó el debate en un contexto especialmente exigente. Según los datos citados en el guion de la mesa, el transporte por carretera y la industria pesada concentran en España cerca del 34% y el 20% de las emisiones de CO₂, respectivamente. En ese escenario, la digitalización aparece como una herramienta capaz de mejorar la eficiencia de sectores difíciles de transformar, como la industria naval, la logística de última milla o las grandes plantas productivas.

No obstante, Sánchez-Manjavacas animó a los ponentes a preguntarse si la tecnología funciona al ritmo adecuado: “¿Nos sirven los gemelos digitales para transformar de verdad el modelo, o nos estamos quedando en parches de optimización financiera mientras la emergencia climática aprieta? Y, sobre todo, ¿quién paga la factura de esta transición?”.

Preckler abordó el desafío desde un sector donde los tiempos industriales no se miden en semanas. La renovación de maquinaria, procesos y capacidades técnicas en los astilleros exige inversiones de largo alcance y una planificación que involucra a toda la cadena de valor.

“Una industria como la naval, madura y que requiere grandes inversiones, necesita un retorno de la inversión importante. ¿Qué se busca inicialmente? Mayor competitividad, en un entorno que ya lo es”, explicó.

En un sector global como este, añadió, las herramientas de digitalización pretenden elevar la competitividad. “Con la sensorización de una planta y las facilidades del gemelo digital se pueden reducir los caminos críticos que, por ejemplo, puede tener un buque; reducir costes y carga de trabajo y, como consecuencia, tener un impacto ambiental menor”.

Para el director técnico y de Control de Pymar, las empresas manejan una “visión dual”: ganar en competitividad y en sostenibilidad.

María Prado fue llamada a poner límites a la fe tecnológica. El debate cuestionó si los algoritmos y los datos pueden acabar funcionando como una nueva forma de greenwashing cuando no van acompañados de reducciones reales de emisiones, despliegue renovable y menor dependencia de los combustibles fósiles.

“Hay un riesgo, sí. El modelo de crecimiento infinito en el que vivimos es incompatible con un planeta de recursos finitos”, advirtió. “No nos oponemos a la tecnología, pero digitalizar no es descarbonizar. Si podemos mover un paquete un 10% más barato pero duplicamos la distribución de paquetes, estaremos destruyendo de manera más eficiente”.

Preckler defendió que la tecnología debe ser una compañera de viaje en la transición del sector que representa, aunque rechazó que exista una solución única. “No hay un caballo ganador en el naval”, dijo.

La electrificación, explicó, tendrá que avanzar junto a combustibles alternativos, buques duales, baterías híbridas y elementos de eficiencia como las velas de propulsión eólica. Los propios gemelos digitales de los buques, añadió, permiten cruzar los datos con la situación atmosférica y el estado de la mar para optimizar tiempos, velocidades y emisiones.

Prado insistió, por su parte, en que se está “pecando de tecnooptimismo”. No podemos, dijo, "abordar la sobreproducción y el sobreconsumo solamente desde la tecnología. El debate que evitamos es el de la suficiencia: cuánto necesitamos de verdad consumir y qué coste tiene para el planeta”.

Para no superar el límite de 1,5 grados de calentamiento global, defendió reducir el transporte, acortar cadenas de suministro y transformar el sistema modal.

La conversación también abrió el debate sobre el coste ambiental de la propia tecnología. Crear gemelos digitales y procesar datos masivos requiere infraestructuras, servidores y energía.

Para Preckler, no basta con desplazar el foco de las emisiones: “La electricidad no es un bien como lo es el petróleo, hay que producirla. Dependiendo de cómo se genere, conseguiremos que el suministro eléctrico sea limpio. Si hacemos trampas, las emisiones no serán locales, pero sí globales”.

Gemelos digitales, descarbonización industrial y logística de red

Prado defendió que el sistema renovable es posible, pero vinculó la electrificación al cierre definitivo del gas: “Mientras no lo hagamos no tendremos un sistema 100% renovable”.

El cierre dejó dos mensajes complementarios. Prado pidió dejar de creer que la digitalización puede sustituir los límites ecológicos y emplearla, en cambio, para guiar una transformación hacia un modelo más responsable.

Preckler recordó que la descarbonización no se conseguirá solamente con los grandes actores, sino también con las empresas auxiliares que conforman la industria naval. Debe ser, como zanjó la propia moderadora, "un trabajo en equipo”.