Eugenia Sánchez Silva durante la recogida de su galardón Gigante.
Eugenia Silva: "Desde niña aprendí a mirar el mundo en Toledo, entre historia, belleza y vida cotidiana"
La modelo toledana ha recibido el premio Gigante destacando la importancia de su infancia en la ciudad para su carrera internacional.
Más información: Eugenia Silva: "Toledo no puede perder su vida cotidiana, su tejido local, sus oficios, porque ahí está su verdadero valor"
"Una cosa es el lugar donde uno nace y otra distinta el lugar donde aprende a mirar el mundo. Y yo aprendí a mirar aquí". Con esa frase, Eugenia Silva, premio Gigante a la Proyección Internacional y Moda, ha hecho toda una declaración de amor hacía la ciudad de Toledo, quien la ha visto crecer.
Antes de que ella subiera al escenario del Teatro Rojas, Cruz Sánchez de Lara ya había marcado el tono de la noche. "Todas queríamos ser como Eugenia Silva”, dijo sin rodeos, como quien lanza una confesión compartida. Y en ese instante, la modelo dejó de ser una figura distante de las pasarelas internacionales para volver a ser la niña que cruzaba Toledo con coletas, la adolescente que salía del Palacio de la Cava camino del colegio Carmelitas.
“Recibir este premio en este lugar tiene un significado muy especial”, ha compartido la modelo en los primeros compases tras recoger el galardón de la mano de la vicepresidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL, Cruz Sánchez De Lara, de la presidenta ejecutiva de EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha, Esther Esteban y del presidente de Eurocaja Rural, Javier López Martín.
A partir de ahí, el discurso se ha convertido en un recorrido emocional por la ciudad. No como postal, sino como vida cotidiana. El Palacio de la Cava, la Puerta del Cambrón, el paseo de Recaredo, Santo Tomé. Lugares que el público reconocía como patrimonio, pero que ella nombraba como rutina.
Crecer entre arte y belleza
"Viví aquí desde el primer año hasta los dieciséis", ha recordado. En esa etapa confiesa que fue el origen de lo que es hoy ya que despertó su sensibilidad, curiosidad y la forma de entender la belleza. Uno de los momentos más significativos ha llegado cuando ha hablado de la infancia sin conciencia del privilegio. "Pensaba que todo el mundo crecía rodeado de historia, de arte y de una belleza tan cotidiana", ha confesado.
Eugenia Silva, Premio Gigante de EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha
Durante sus palabras ha surgido un lugar decisivo dentro de la ciudad: el taller del ceramista Pepe Aguado. Allí, entre barro y oficio, ha confesado que descubrió junto a sus hermanos el valor de las cosas hechas despacio. "Nos parecía casi mágico", ha contado.
Silva emocionada también ha hablado de la figura tan importante como la de su padre. "Sé que le habría hecho muchísima ilusión verme recibir este premio aquí", ha conseguido decir finalmente, antes de que el aplauso del público llenara el vacío. No ha sido un aplauso de cortesía sino un gesto del amor por esta conocida Eugenia Silva.
Los Gigantes de El Español de Castilla-La Mancha
La galardonada ha querido defender la idea de que Toledo debe ser una ciudad viva, no puede convertirse únicamente en un escenario monumental para visitantes, sino que debe seguir siendo un lugar habitado, con oficios, vida cotidiana y tejido social.
La primera edición de los Premios Gigantes, organizados por EL ESPAÑOL de Castilla-La Mancha, ha contado con el patrocinio de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, el Ayuntamiento de Toledo, la Diputación de Toledo, Eurocaja Rural, Fundación "la Caixa", Iberdrola y Adler Motor.
También han colaborado en la celebración la Diputación de Ciudad Real, Facsa, Solaria, Hydnum Steel, Incarlopsa, Sabadell, CCOO de Castilla-La Mancha, UGT de Castilla-La Mancha, Félix Ramiro y Alejandro de Miguel.