La preocupación por el escenario internacional es cada vez mayor en el mundo de la diplomacia. En un entorno de alto voltaje, muy volátil, y que mantiene a las grandes potencias en vilo, el exembajador de España en Estados Unidos, Javier Rupérez, cree que, si esto no cambia, las consecuencias pueden ser terribles: "Hay que tomar medidas para que esa imprevisibilidad no nos lleve a la Tercera Guerra Mundial".
El exembajador ha compartido estas reflexiones durante la conversación “La OTAN y el futuro de la defensa europea”, celebrada este martes en el I Observatorio de la Defensa organizado por EL ESPAÑOL-Invertia.
Receloso sobre la situación geopolítica y diplomática actual, el diplomático la considera más convulsa que nunca, especialmente por el papel que se ha adjudicado a sí mismo Donald Trump en el escenario internacional. “Hay una voluntad por parte de Trump de no respetar las normas conocidas del derecho internacional. Naturalmente, hay una cierta contradicción (en la operación de Venezuela). No tenía ninguna simpatía por Maduro, pero al mismo tiempo lo que han hecho no tiene nada que ver con el respeto a las normas internacionales. La violación de la soberanía territorial de los estados está radicalmente prohibida por el derecho internacional”, ha afirmado Rupérez.
Javier Rupérez, exembajador de España en Estados Unidos
El diplomático ha subrayado que el sistema internacional funcionaba mejor cuando existían reglas compartidas y voluntad de cumplirlas. “Vivíamos en un mundo mejor que el anterior porque existían estas normas y los estados estaban dispuestos a respetarlas. Que estamos en un terreno de enorme imprevisibilidad es evidente. Tenemos que tomar medidas para que esa imprevisibilidad no llegue a la Tercera Guerra Mundial”, dice Rupérez.
Sobre el papel de Europa en este nuevo contexto, el exembajador ha reflexionado sobre si el viejo continente ha quedado relegado a un segundo plano en el escenario internacional. “Tiene una responsabilidad central del mantenimiento del orden internacional. No solo las normas de respeto, sino también la democracia, los derechos humanos. La OTAN nació en 1949 como un baluarte para defender todos esos valores. Estados Unidos está poniendo en duda esos planteamientos”.
El reto que Europa tiene por delante, señala el exembajador en EEUU, es el de “mantener el sistema democrático, mantener el sistema de prosperidad. Esa demanda geoestratégica es central para nosotros, pero también para todo el mundo”.
Inversión en Defensa
Rupérez también ha expresado su inquietud sobre el compromiso real de Estados Unidos con la defensa colectiva. "Nos queda la duda de cómo se comportará EEUU en caso de que haya un ataque contra miembros de la OTAN. ¿Estarían dispuestos a responder si uno de los Estados miembros fuera atacado por Rusia? Los rusos están probando cuál sería la reacción de la OTAN. Rusia nos está midiendo, y hay que tenerlo en cuenta para mantener nuestros valores".
En este contexto, considera que el incremento del gasto en defensa puede ser clave para cambiar la situación. "Hay que tener en cuenta lo que significa, pensando en la posibilidad de evitar un conflicto. El papel fundamental de la OTAN es convencer a los posibles enemigos que no tienen posibilidad de ganar. No se nos pide que invirtamos más para pelear, sino para disuadir al enemigo".
En relación con el esfuerzo presupuestario, ha afeado el retraso de nuestras Fuerzas Armadas, que llevan años a la cola de la lista de la Alianza Atlántica. "Hasta hace poco el último era España, y eso no tiene sentido desde el punto de vista de nuestro papel internacional y estratégico. Ahora estamos en el 2,1%"-
El diplomático retirado cree que la forja de un ejército europeo seguirá adelante incluso si termina la guerra entre Rusia y Ucrania, aunque muestra recelo ante posibles acuerdos de paz. "Putin está exigiendo que Ucrania no entre en la OTAN. Estamos contemplando un nivel de imprevisibilidad que nos puede llevar a ninguna parte".
En todo caso, Rupérez ha querido insistir en el carácter disuasorio de estas políticas de inversión en material armamentístico. "No proponemos guerras, sino la voluntad de evitarlas. Lo fundamental es evitar la guerra".
