Las nuevas amenazas a las que se enfrentan Europa y España obligan a reforzar, desde todos los prismas, los esfuerzos en las políticas de Defensa. "España, como parte de Europa, se enfrenta a amenazas complejas, híbridas, persistentes. Y que afectan no sólo a nuestra integridad territorial, sino también a la estabilidad económica, tecnológica y social", indica Pedro J. Ramírez, presidente y director de EL ESPAÑOL.
"Como dijo Albert Camus, la verdadera generosidad hacia el futuro consiste en entregarnos por completo en el presente. Debemos entregar nuestro esfuerzo y recursos en la defensa de aquello que nos define: la democracia, la libertad y el Estado de Derecho", añade.
Por ello, Ramírez reclama que el Congreso y el Senado respalden este impulso. "La Defensa nacional precisa de un gran pacto de Estado. Porque la industria militar necesita previsibilidad, y eso significa un compromiso presupuestario creciente. Significa una política sostenida. Significa respaldar las grandes fusiones nacionales y transnacionales y la creación de consorcios con otras grandes empresas europeas".
Pedro J. Ramírez, presidente ejecutivo y director de EL ESPAÑOL
Es decir, que hay que "tomarse la Defensa nacional como un gran proyecto de Estado, como parte de nuestro ADN, concebirla como una misión a largo plazo".
Con todo, según Ramírez, ya se están dando pasos en esta dirección. Pone como ejemplo "el Plan Industrial y Tecnológico de Seguridad y Defensa, que está movilizando 10.400 millones de euros a través de 31 programas especiales de modernización y 79 proyectos que van a contribuir a fortalecer las capacidades de la OTAN".
Además, los proyectos de capital privado se están empezando a mover. "El Observatorio de Defensa de EL ESPAÑOL va a seguir muy de cerca la ejecución y el desarrollo de cada uno de estos proyectos como si se tratara de un hito de la economía, de la cultura o del deporte. Porque España gasta todavía poco en Defensa. Nuestros aliados superan nuestros esfuerzos. Y no es un capricho, es una necesidad".
Pedro J. Ramírez ha dado el pistoletazo de salida del I Observatorio de la Defensa, que organizan EL ESPAÑOL e Invertia. Durante su intervención ha defendido que "la Defensa no es una opción ideológica, es una necesidad. Coincido en todo lo que viene manifestando en los últimos años la ministra de Defensa Margarita Robles. Especialmente en su disposición reiterada a plantear este mensaje sin complejos".
Porque, como dice la ministra, "el gasto en Defensa es una condición para la libertad y un requisito para la convivencia".
En el nuevo contexto geopolítico, "la UE debe convertirse en una potencia relevante en el escenario global. Y para ello debe impulsar su capacidad industrial y tecnológica, España no puede ser un mero espectador en esta transición. Debemos ser un actor responsable, exigente y comprometido. Y eso requiere una apuesta decidida por la industria de la Defensa".
En este sentido, Ramírez ha defendido que "España no parte de cero. Tenemos empresas con marchamo de excelencia. Sabemos fabricar buques, armas, electrónica de defensa con prestigio y a nivel mundial. No se trata de dorarle la píldora a nadie. Esto es verificable".
"España tiene la capacidad industrial, tecnológica e intelectual para ser una potencia de defensa significativa en Europa". Pero, para ello, "necesita recursos. Nuestra decisión política tiene que ser clara. El compromiso de los ciudadanos también", argumenta.
"¿Que eso requiere de cierto sacrificio? Quizá. Pero todo lo valioso requiere de cierto sacrificio. Vivimos en una Europa que debe aprender nuevamente a defenderse", avisa el periodista. "España tiene una oportunidad y una responsabilidad: la de ser uno de esos defensores, ser uno de esos países que, en voz alta, digan que aquí se respeta la democracia y el derecho internacional".
