Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Medio Ambiente, Indra Group ha hecho balance de los avances logrados en materia de sostenibilidad dentro de su Plan ESG 2024-2026, una hoja de ruta que sitúa la protección ambiental y la lucha contra el cambio climático entre las prioridades estratégicas de la compañía. Los resultados muestran progresos significativos en ámbitos clave como la transición energética, la economía circular, la reducción de emisiones y la gestión responsable de los recursos naturales.
Uno de los hitos más destacados es el avance en el uso de energías renovables. Actualmente, el 88,4% de la electricidad consumida por el grupo a escala global procede de fuentes renovables, una cifra que sitúa a la compañía muy cerca de alcanzar el objetivo del 90% fijado para 2026. Este resultado refleja el esfuerzo realizado durante los últimos años para impulsar un modelo energético más sostenible y menos dependiente de combustibles fósiles.
La transición energética constituye uno de los pilares de la estrategia ambiental de Indra Group. Para ello, la empresa mantiene un seguimiento continuo de sus consumos energéticos, desarrolla planes de eficiencia y promueve la incorporación progresiva de energías limpias en sus operaciones. Estas medidas no solo contribuyen a reducir el impacto ambiental de la actividad corporativa, sino que también permiten mejorar la competitividad y resiliencia de la organización en un contexto de creciente exigencia regulatoria y climática.
Soluciones tecnológicas sostenibles
Pero la sostenibilidad de Indra Group no se limita al ámbito energético. La compañía ha reforzado igualmente su apuesta por el desarrollo de soluciones tecnológicas que incorporen criterios ambientales desde su fase de diseño. En este sentido, la economía circular y el ecodiseño se han convertido en elementos centrales de su estrategia de innovación. El objetivo es que, a partir de 2026, todos los nuevos productos hardware desarrollados por la compañía integren principios de ecodiseño relacionados con la eficiencia energética, el uso responsable de materiales, la reciclabilidad y la optimización de todo el ciclo de vida del producto.
Para lograrlo, la empresa ha realizado un importante esfuerzo formativo. Más del 90% de los profesionales responsables del diseño de productos hardware ya han recibido capacitación específica en ecodiseño, mientras que una proporción similar de los equipos de apoyo dispone de formación básica en esta materia. La compañía considera que la transformación hacia modelos de producción más sostenibles requiere no solo nuevas tecnologías, sino también una cultura corporativa alineada con los principios ambientales.
La gestión de residuos constituye otro de los ámbitos donde los resultados han sido especialmente positivos. Gracias al desarrollo de su Plan de Acción de Economía Circular, Indra Group ha conseguido valorizar más del 95% de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) generados en España. Este porcentaje supera ampliamente la meta del 90% establecida en el Plan ESG 2024-2026 y pone de manifiesto el avance de la compañía hacia modelos de gestión más circulares y eficientes.
Todas estas iniciativas tienen un impacto directo en uno de los grandes objetivos estratégicos del grupo: la reducción de su huella de carbono. La empresa se ha marcado como meta disminuir en un 75% sus emisiones directas —correspondientes a los alcances 1 y 2— y reducir en un 45% la intensidad de las emisiones asociadas a su cadena de suministro, incluidas en el alcance 3.
La sostenibilidad es un pilar clave para Indra Group.
Evolución favorable
Los avances registrados hasta la fecha muestran una evolución favorable. En 2025, Indra Group logró reducir un 67% sus emisiones directas respecto a los niveles de 2019 y disminuir en un 46% la intensidad de las emisiones relacionadas con bienes y servicios adquiridos. Este último dato supone incluso haber alcanzado de forma anticipada el objetivo previsto para 2026 en materia de emisiones de la cadena de suministro.
Según explica Laura Saralegui, responsable de Sostenibilidad del grupo, "estos avances se alinean con el Acuerdo de París y la Agenda 2030, y forman parte de la hoja de ruta hacia el objetivo Net Zero del Grupo, validado por la iniciativa Science Based Targets (SBTi), para ser neutros en carbono en 2040 en toda la cadena de valor”.
La gestión sostenible del agua es otra de las áreas que ha ganado relevancia dentro de la estrategia ambiental de la compañía. En un escenario marcado por el aumento de los fenómenos extremos asociados al cambio climático y la creciente presión sobre los recursos hídricos, Indra Group ha comenzado a medir la huella hídrica en sus centros con mayor consumo de agua. Paralelamente, ha desarrollado un Plan de Gestión Sostenible del Agua orientado a mejorar la eficiencia y promover un uso más responsable de este recurso en todas sus instalaciones. La siguiente fase consistirá en calcular la huella hídrica global del grupo durante 2026.
La importancia de implicar a las personas
Todos estos avances se sustentan en un modelo de gobernanza ambiental basado en estándares internacionales reconocidos. La Política de Sostenibilidad y la Política Ambiental y Energética de Indra Group se implementan a través de sistemas de gestión alineados con normas como ISO 14001, ISO 50001 y el reglamento europeo EMAS. Durante 2026, además, la organización ha actualizado procedimientos y herramientas de gestión para reforzar la integración de los criterios ambientales y energéticos en todas sus áreas de actividad.
La compañía considera que el éxito de cualquier estrategia de sostenibilidad depende también de la implicación de las personas. Por ello, ha renovado su programa de formación en sostenibilidad con el propósito de extender el conocimiento de los principios ESG a toda la plantilla y consolidar una cultura corporativa comprometida con los retos ambientales y sociales del futuro.
Con estos avances, Indra Group refuerza su posición como una de las empresas españolas más activas en la incorporación de criterios ambientales a su estrategia de negocio, demostrando que la innovación tecnológica y la sostenibilidad pueden avanzar de forma conjunta hacia un modelo de crecimiento más responsable y resiliente.
