Ryanair podría no cerrar la base de Girona. La empresa ha pasado de asegurar el cierre de cuatro bases (Las Palmas, Tenerife Sur, Lanzarote y Girona) a nombrar solo a las tres primeras y referirse a la última como una posibilidad. 

Noticias relacionadas

Según ha podido saber EL ESPAÑOL por fuentes cercanas a la aerolínea, la decisión sobre el cierre de esta base está en el aire. 

En el último vídeo enviado por Ryanair a sus tripulantes de cabina, Darrell Hughes, el nuevo director de Recursos Humanos, habla de que el cierre de las bases de Canarias es irreversible y que el de Girona es posible

Estas mismas fuentes afirman que la empresa no ha dado más datos sobre el cierre, pero creen que no lo van a hacer. Una afirmación que sustenta la reducción de los despidos aprobados esta mañana por la junta de accionistas de la empresa. 

En un primer momento, la empresa que dirige Eddie Wilson expuso que le sobraban 900 trabajadores (500 pilotos y 400 asistentes de vuelo). Sin embargo, esta mañana ha expuesto que contempla un recorte de hasta 700 empleados

"Nosotros sospechamos que Girona no cierra porque están hablando con la Generalitat y creemos que va a pasar igual que en Faro (Portugal), que han confirmado que no cierran la base", expresa una de las fuentes.

En el aeropuerto del país luso, los sindicatos llegaron a un acuerdo con la aerolínea para mantener los puestos de trabajo. Este acuerdo consiste en una reducción del sueldo a cambio de no cerrar la base. 

Si esto es así, la base se puede mantener abierta, explica otra de las fuentes. 

Movimientos del Govern

Las fuentes consultadas por EL ESPAÑOL achacan este cambio en el discurso de Ryanair a las reuniones mantenidas entre la empresa y la Generalitat, que envió una delegación a Dublín para mantener una reunión. 

Sin embargo, esta delegación no consiguió que la empresa reconsiderase públicamente su decisión de cerrar la base. Aun así, la Generalitat intenta aumentar la presión sobre Ryanair de la mano de Aena.

El conseller de Territori de la Generalitat, Damiá Calvet, ha responsabilizado esta semana al gestor aeroportuario del eventual cierre de la base y le reclamó una rebaja en las tarifas que pueda llevar a la low cost a replantearse en su decisión, como ha ocurrido en Faro.  Y eso que Ryanair cobra en subvenciones de este aeropuerto 3,5 millones de euros.