Telefónica ha concluido su Consejo de Administración de agosto con dos decisiones de calado: la primera es la aprobación de un nuevo Plan de Suspensión Individual de Empleo (PSI) que se ofrecerá a unas 5.000 personas y que busca reducir costes y racionalizar la plantilla; y la segunda es la autorización para estudiar la venta de 50.000 torres móviles y antenas, poco menos que la mitad de los emplazamientos que la operadora tiene en todo el mundo.

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El Consejo de este martes generó gran expectación ya que el presidente de la compañía, José María Álvarez Pallete, lo adelantó dos semanas para no dejar pasar demasiado tiempo desde la última reunión de julio. La reunión despertó grandes expectativas en medios e inversores ya que fue la primera tras la tormenta bursátil de verano, cuando sus acciones en la Bolsa de Madrid cayeron a mínimos históricos por debajo de los seis euros.

La idea de este Consejo era debatir la actual realidad económica, las posibilidades que se abren para la compañía con un brexit duro y el propio precio de la acción. Por otro lado, se barajó la posibilidad de que Telefónica anunciase un paquete de medidas para recuperar la confianza de los inversores y relanzar el precio de la acción, algo que finalmente no se ha producido.

Como ya había adelantado EL ESPAÑOL, las medidas adoptadas estuvieron muy acotadas y respondieron a las verdaderas demandas de los inversores, lejos del revuelo mediático generado.

Plan de bajas incentivadas

De hecho, la gran sugerencia de todos los bancos de inversión y analistas era precisamente la venta de torres, emplazamientos que ya no son rentables y a los que Telefónica les puede sacar mucho mas rendimiento si los comparte a otros operadores o si los vende a gestores exclusivos de torres e infraestructuras como Cellnex.

El Consejo de Administración ha descartado la compra de autocartera, una opción que se desechó -y que ni siquiera se discutió en la reunión de este martes- tras valorar los informes de los inversores que desaconsejaban esta posibilidad. Se especuló con la compra de un 2% hasta llegar al 3,5% de autocartera, algo que los analistas consideraban “excesivo”.

Respecto de las decisiones adoptadas, el Plan de Suspensión Individual de Empleo (PSI) tendrá las mismas características adelantadas por este periódico hace semanas. Será en principio por tres años y ofrecerá el 68% del salario bruto a quienes se acojan. Como también ya adelanto EL ESPAÑOL este martes, la compañía provisionará en torno a los 1.700 millones de euros -finalmente han sido 1.600 millones- y busca ahorros de 220 millones de euros anuales a partir de 2021.

Esta propuesta también incluye un Plan de formación, reskilling y upskilling que permita mejorar las capacidades y "aprovechar todas las oportunidades de la plantilla actual, con el foco en las nuevas necesidades del negocio (digitalización, robotización y automatización de procesos), que permitirá la generación de eficiencias adicionales".

El Plan está destinado a los mayores de 53 años que cumplen esta edad en 2020. En total, un universo de 5.000 empleados. El anterior plan -con iguales características que el presenta ahora- se cerró al año pasado con 6.500 salidas.

La empresa entregará a los sindicatos todos los detalles en su reunión del próximo miércoles, en la que además se abordarán otros puntos del Convenio Colectivo, entre ellos una subida salarial del 1,5%, en la misma línea del convenio de 2015.

Venta de torres

Respecto de la venta de torres, se autoriza el estudio de la monetización de todos sus emplazamientos entre los que se encuentran 50.000 centros fuera de Telxius, poco menos de la mitad de los 130.000 que tiene la operadora en todo el mundo. El procedimiento ya fue adelantado por Álvarez Pallete en sus últimas comparecencias y queda por definir si se traspasarán a Telxius, su filial de infraestructuras que comparte con KKR.

Telefónica ha indicado que prevé seguir capitalizando sus activos de infraestructura y analiza diferentes opciones para monetizar una cartera adicional de sites en los próximos 12 meses. Al margen de Telxius, Telefónica cuenta con unos 50.000 emplazamientos que "podrían generar un OIBDA estimado de unos 360 millones de euros".

Telefónica creó en 2016 esta filial que actualmente tiene 17.000 torres y en febrero de 2017 vendió a KKR el 40%, por un total de 1.275 millones de euros. En el mercado se cree que la valoración de Telxius superaría los 15.000 millones.

Antes de esta reunión, en el mercado se especulaba con que Telefónica preparaba un paquete con más medidas en el que además se pudiese haber incluido la venta de activos y reorganización de centros corporativos. 

En el primero de los casos se apuntaba a activos en Perú y Ecuador y en el segundo, estaría ligado al Plan de Suspensión Individual de Empleo, ya que busca racionalizar las actuales estructuras de sus sedes en España, pero también en el resto del mundo.