El CEO de Repsol, Josu Jon Imaz, ha querido dejar clara la postura de la petrolera respecto a la introducción (y eliminación a las pocas horas) de la palabra prohibición a la hora de hablar del coche ‘fósil’ (diésel y gasolina) en 2040 en el texto que presentó el PSOE en su Propuesta abierta para un programa común progresista.

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“Cuando uno dice que va a prohibir… ¿se reducen las emisiones? No. Se preocupa la gente y no compra coche”, ha reprochado Imaz, que ha incidido en que el problema del parque español no es el diésel o la gasolina, “sino que es un parque viejo”.

“La crisis ha dejado muchas heridas. Si la gente demora la decisión de comprar coches, sigue con el viejo, que consume más. Oye, que mejor para Cepsa, Repsol y los proveedores… pero hay que reducir de forma seria y contundente las emisiones, no mantener debates que no son realistas y lo que hacen es pasar el problema a otros y lavar nuestras conciencias”, ha incidido.

Durante el IV Foro Anual de Energía, organizado por El Economista, el consejero delegado de Repsol ha insistido en que su compañía está comprometida con la transición energética, a través de una apuesta multienergía, y ha puesto como ejemplo los esfuerzos que a su juicio está haciendo al petrolera en la reducción de CO2 de las refinerías, la creación de un portafolio de más gas y menos petróleo, la entrada en biocombustibles, la reducción de emisiones de metano, la entrado en el campo de la energía baja en carbono y fundamentalmente renovable, etc.

Hacer trampas

Durante la mesa redonda sobre cómo afrontan las empresas la transición energética a 2050, y hablando del coche eléctrico, Imaz ha sido muy crítico insistiendo en que en 2030 un vehículo diésel o híbrido va a emitir prácticamente el mismo.

“Creo que tenemos que pensar qué tenemos que hacer en Europa, descarbonizar o hacer trampas para quedar bien. No podemos reducir aquí las emisiones de CO2 demonizando formas de movilidad y pasar el problema a los chinos para que con sus centrales de carbón incrementen las emisiones”, ha dicho, insistiendo en que hay que observar todo el ciclo completo de fabricación del coche.

Una opinión en la que ha coincidido Luis Aires, presidente de BP España, que ha apuntado que hay que estudiar el actual objetivo de que 2040 se vendan coches de emisiones 0 de CO2. “¿Son directas? ¿Qué consideración van a tener emisiones a lo largo del ciclo de vida?”, ha preguntado.

Con todo, el CEO de Repsol ha defendido a capa y espada que España "está haciendo los deberes", puesto que que las emisiones contaminantes se han reducido en un 23% en los últimos 14 años. "Ya me gustaría a mí que el mundo hubiese evolucionado igual", ha reseñado.