Los peores augurios se han confirmado. Scytl, la empresa responsable del volcado y transmisión de los datos del 26-M, ha provocado un auténtico caos con los resultados electorales. A los fallos surgidos durante los días previos a las elecciones y durante la propia noche electoral, se suma ahora el error a la hora de computar y asignar votos en algunos municipios. 

Noticias relacionadas

Aunque el Ministerio del Interior resta importancia a lo ocurrido, ya ha ordenado a la empresa que proceda a subsanar los errores cometidos. Al parecer, y según explican responsables públicos, Scytl publicó en la web oficial sólo los “votos útiles”, olvidando aquellos que no se traducían en escaños, los restos. Esto producía un descuadre entre los votos emitidos y los escrutados lo que genera la sensación de que ‘se han volatilizado’. 

Pese a que las fuentes oficiales insisten en que su trabajo “es fiable”, son muchas las ciudades que miran con lupa el escrutinio definitivo que arrancaba este miércoles. En León, por ejemplo, podría variar el número de concejales; tampoco estaban disponibles los datos de las diputaciones 72 horas después de los comicios; mientras que en Ibiza el PSOE cree que hay errores en doce mesas. En definitiva, que “puede haber cambios de color” en algunos Ayuntamientos, según expertos en recuentos electorales y como viene confirmando el recuento definitivo que se desarrolla desde este miércoles. 

Formadores

Esas mismas personas reconocen que lo ocurrido se veía venir. Aseguran que todo lo acontecido se podía intuir desde hace días sin que nadie tomara cartas en el asunto. 

Los problemas comenzaron cerca de tres semanas antes del 26 de mayo. Esos días la empresa adjudicataria tuvo que formar a los 21.000 funcionarios que recopilan las actas de los colegios y se ocupan de transmitirlos al centro de tratamiento de datos. 

Los cursos de Scytl fueron problemáticos ya que los propios formadores no tenían el conocimiento suficiente para impartirlos. Algunos reconocían que habían sido contratados “ex profeso” para esta formación y que habían recibido un tutorial online para explicarles qué debían enseñar: el cómo utilizar los móviles para insertar los datos de los resultados electorales y enviarlos al centro de datos. 

Impartida la formación, o supuesta formación, comienza la cuenta atrás para las elecciones. Quince días antes se hizo un simulacro con los funcionarios. Se trata de un procedimiento mediante el que tienen que introducir datos que se les han proporcionado con anterioridad en el móvil y transmitirlos al centro de proceso. Una prueba que fue un desastre y que, como contó EL ESPAÑOL, tuvo que ser suspendida

La presidenta de una mesa electoral antes de empezar el recuento de los votos.

¿Qué falló entonces? Varias cosas. Primero, que algunos funcionarios no sabían cómo enviar los datos. Después, que la conexión con el centro de proceso fallaba a la hora de hacer la transmisión ya que no podía soportar el volumen de datos. Por último, también hubo errores a la hora de enviar la información a los medios de comunicación

En vista del fallido test, Scytl decidió hacer distintos simulacros en los días posteriores. ¿El último? El sábado 25 de mayo en el que, al parecer, también hubo errores de conexión en algunos dispositivos. Aun así todo quedó listo para comenzar el recuento del 26 de mayo. 

Y así llegamos al superdomingo electoral. Todo preparado para que llegaran, por este orden, resultados de las europeas, municipales y autonómicas. Sin embargo, en el caso de los comicios locales el recuento comenzó con 50 minutos de retraso. Una situación que pasó desapercibida, pero que demuestra los problemas que Scytl estaba teniendo para recibir y enviar los datos de los recuentos al centro de datos del Ministerio del Interior.

La versión de Scytl

Como muestra de lo ocurrido, el caso de Madrid: los primeros resultados se conocieron cuando se había escrutado cerca del 20% de los votos ya que la conexión fallaba de manera sistemática. ¿Y qué dice Scytl? Pues que ese retraso fue debido a que primero debían contabilizarse y transmitirse, pero no difundirse, los resultados de las elecciones europeas. Hasta que no terminó ese proceso, no se pudo comenzar el escrutinio local. 

Fuentes cercanas al grupo explican también que los principales problemas que se han registrado son fruto de un "error en la clasificación de los grupos municipales dentro de sus familias políticas". Ponen el caso de Podemos, que en muchas ciudades se presenta con marca local. Eso requiere agrupar todos en una sola familia para ofrecer los resultados provinciales y autonómicos, algo que falló en algunos casos. 

"Es algo que tenemos que afinar mejor, y que debería comprobarse con los partidos para poder comprobar si está todo bien clasificado", sentencian las fuentes consultadas quienes también aseguran que los resultados totales ofrecidos son "totalmente fiables". 

El precio

Desde Interior intentan minimizar lo ocurrido; señalan que se trata de “errores a la hora de publicar los datos, problemas frecuentes en unas municipales donde el grado de complejidad de datos es mayor”. Sin embargo, desde el sector recuerdan que detrás de todo lo acontecido en las elecciones subyace una causa mayor: el dinero. 

Scytl lograba imponerse a Indra en la adjudicación del concurso gracias a que se valoró más la oferta económica que la capacidad técnica. El presupuesto de Moncloa era de 12 millones de euros, Indra se ofreció a hacer el recuento por 10,8 millones de euros. Scytl, por su parte, dijo que podía hacer frente a todo el proceso por 8,7 millones. 

¿Ha merecido la pena el ahorro? Que cada uno saque sus propias conclusiones. 

Reunión urgente con Marlaska

Este miércoles, Interior convocó de urgencia a los responsables de Scytl y Vector. Desde el Ministerio se les pidió acabar con el ruido que se ha montado y les instó a aclarar y corregir la situación de los fallos detectados cuanto antes.

No obstante, fuentes de estas empresas han indicado a EL ESPAÑOL que durante el encuentro no se produjeron reproches y que, por el contrario, tuvo lugar para poner puntos en común y para intentar zanjar el tema.   

Horas antes se conocía la modificación de los resultados de las municipales en Ibiza, Fuerteventura y León, tras un nuevo recuento. En Ibiza hubo error en 11 mesas y la rectificación se traduce en tres concejales más para el PSOE. En el Cabildo de Fuerteventura se asignaron consejeros a partidos que no podían obtenerlos al no superar la barrera mínima del 5% que la ley exige para estas instituciones. Por último, en León la revisión elevó a diez el número de ediles obtenidos por el PSOE en perjuicio de Vox, si bien no cambian los cálculos para la gobernabilidad.