Cuánto pueden cambiar las cosas en el mundo empresarial en tan sólo un año. Cuando Boeing presentó sus resultados del primer trimestre de 2018 el ambiente entorno a la compañía era de euforia. Hoy, 12 meses después, la sensación es de gran incertidumbre. El gigante aeronáutico estadounidense ha reducido su beneficio un 13% durante los primeros tres meses del año.

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Un periodo en el que aún no han contabilizado el grueso del impacto de la crisis del 737 MAX, el avión que ha sufrido dos accidentes mortales en cinco meses. Pese a no contarlo en estos resultados, el fabricante aeronáutico ha hecho una primera valoración del impacto que la crisis de su avión más vendido va a tener en su negocio. Los problemas de la familia MAX van a costar, por el momento, 1.000 millones dólares a Boeing que se verán reflejados en futuras presentaciones de resultados. 

En este sentido, Boeing ha suspendido las previsiones económicas que tenía por costumbre realizar. Desde el gigante aeronáutico señalan que "hasta que no se conozca el calendario definitivo de la vuelta a la operación del 737 MAX no vamos a realizar previsiones económicas. Volveremos a ofrecerlas cuando tengamos clara la fecha de vuelta del 737 MAX y la reanudación y el calendario de producción y entregas de este modelo a nuestros clientes". 

Frente a los beneficios de 2.477 millones de dólares presentados en el mismo periodo del año anterior, en 2019 el beneficio de Boeing se ha reducido hasta los 2.149 millones de dólares. Un periodo en el que la compañía facturó 22.917 millones de dólares, el 2% menos que el año precedente, y en el que entregó 149 aeronaves comerciales, un 19% menos que durante 2018.

La empresa ha comunicado que estos resultados no reflejan aún el impacto de la crisis del 737 MAX. Ante la incertidumbre sobre el tiempo en que los 737 MAX no tendrán autorización para volar, Boeing ha comunicado que emitirá nuevos detalles próximamente.

Esta familia aviones está ahora mismo pasando un nuevo proceso de certificación en el que la FAA y las principales agencias de seguridad mundiales están estudiando las modificaciones en el software del avión. Los primeros indicios de las investigaciones de ambos accidentes señalan al sistema MCAS en el que Boeing ha realizado una serie de mejoras que están ahora bajo análisis.

"Estamos enfocados en la seguridad, para devolver al 737 MAX al servicio yasí ganar la confianza de nuestros clientes, los reguladores y los pasajeros", dijo el Presidente de Boeing, Dennis Muilenburg

Caídas en la división de aviones comerciales

En lo que respecta al detalle de los resultados de Boeing, destaca la caída del margen operativo de la empresa. Este indicador pasa del 12,3% de 2018 al 10,3% en 2019. Un descenso de dos puntos que ha lastrado el beneficio de la empresa en este primer trimestre.

En lo que tiene que ver con la división de aviones comerciales, su facturación ha caído un 9% hasta quedarse en 11.822 millones de dólares. Esto ha provocado que la aportación al beneficio de la empresa de esta división caiga un 17% frente al mismo periodo de 2018. 

La cartera de pedidos de esta división queda en 5.600 aviones pendientes de entregar con un valor, a precio de catálogo, de 399.000 millones de dólares.

La división de defensa, espacio y seguridad ha tenido un buen comportamiento durante este periodo. En los tres primeros meses del año, los beneficios de esta área de negocio han subido el 12% en comparación a 2018, hasta los 847 millones de dólares.

Durante el primer trimestre de 2019 esta división se hizo con pedidos valorados en 12.000 millones de dólares. Con estos nuevos encargos la cartera de pedidos llega a los 67.000 millones, siendo más de un 30% de estos clientes de fuera de EEUU.