Guerra total por Euskaltel. Orange, el fondo Zegona y los propios gestores de la compañía han mostrado sus cartas durante las primeras semanas del año para pujar por el control de la operadora en las próximas semanas. No obstante, lo que hasta hace unos días parecía una lucha de dos, se ha convertido en una batalla a tres bandas en la que la teleco francesa tiene mucho que decir. 

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Las informaciones publicadas esta semana indican que Orange ha contratado a Credit Suisse para que les asesoren en un posible asalto a Euskaltel. De esta manera, según ha confirmado EL ESPAÑOL, la decisión de la compra está tomada y la presentación final de una Opa dependerá de los números que está haciendo en estos momentos su matriz en Francia.

No es una operación fácil y en París lo saben, pero la voluntad está, y si consiguen la financiación -un hecho nada baladí- lo intentarán en las próximas semanas, presentando una Opa con “una oferta atractiva” para los actuales accionistas. Después de conocerse las intenciones de Orange, la acción de Euskaltel subió un 9% hasta los 8,12 euros este viernes, valorando la compañía en 1.450 millones.

Guerra entre los gestores y Zegona

De hecho, las fuentes consultadas indican que entre las opciones que se baraja está la de presentar una oferta que incluya dinero en metálico y canje de acciones para quien esté interesado en seguir en el proyecto. Una Opa que, según lo contrastado por este diario, sería de momento hostil: ni Zegona, ni Kutxabank, ni los propios gestores quieren vender. De hecho, en Euskaltel no se ha recibido ninguna comunicación ni se han producido contactos informales con Orange.

Los dos principales accionistas de la teleco tienen suficiente con su particular guerra. Esta misma semana, Zegona cerró la financiación para intentar quedarse con el control de la compañía. Actualmente tienen el 15% de la operadora y su intención es crecer hasta el 27%. También firmó un pacto parasocial con Talomon que pretende subir desde el 1,4% al 2,4%, sumando entre los dos el 29,4%. 

Su objetivo es crecer, y para ello ya han pedido un segundo miembro en el consejo de administración, una demanda que se tratará en la próxima reunión del consejo. En el futuro también quieren utilizar la marca Virgin para acelerar su expansión nacional y, con precios bajos, convertirse en el quinto operador de carácter nacional con José Miguel García como primer espada y probable nuevo CEO, si Zegona logra el control.

Miedo a un quinto operador

Esto supondría la salida del actual CEO, Francisco Arteche, y probablemente del presidente Alberto García Erauzkin, apoyados por los accionistas históricos de la compañía liderados por Kutxabank. Zegona critica la poca ambición de los actuales gestores, que a su vez se han visto obligados a emprender una expansión controlada, en cuatro mercados y con previsión de ganar 90.000 clientes en cuatro años. Unos objetivos considerados insuficientes por Zegona. Euskaltel tiene a la fecha 800.000 clientes, principalmente en País Vasco y Asturias.

En medio de toda esta guerra -que se ha recrudecido en los últimos días-, Orange debe actuar con rapidez si quiere alcanzar sus objetivos. Las fuentes consultadas por este diario indican que la gran apuesta de Orange es frenar esta temida expansión nacional que convierta a Euskaltel en el quinto operador.

La operadora francesa ha tenido que ver cómo en el último año MásMóvil les ha arrebatado clientes, en especial de gama media-baja, y prevén que la llegada de Euskaltel/Virgin, si es que Zegona se hace con el control, podría ser un golpe en su línea de flotación.

Frenar el crecimiento de Zegona

“Es un movimiento meramente defensivo, pero muy lógico”, insisten en el sector. Orange compraría Euskaltel, se consolidaría como el segundo operador nacional ya a mucha distancia de Vodafone y evitaría que la vasca le pueda arrebatar clientes en el resto de España.

Además crecería en territorios donde no es ni el cuarto operador por sus pactos de no agresión establecidos con Euskaltel, a quien le presta servicio como mayorista de su red. Del mismo modo, evitaría una guerra comercial de desgaste que le podría salir muy cara en el mediano plazo contra una Euskaltel con precios bajos y en plena expansión nacional.

Orange mantendría así su base de clientes de mediano y bajo coste, los que se verían más afectados con una guerra de precios al estilo de la vivida con MásMóvil. Estamos hablando de sus segundas marcas como Jazztel, Amena y Simyo y en especial en el segmento de móviles y solo fibra óptica. Pero para ello, debería mover ficha antes de que Zegona se haga con el control de la compañía, la engorde y sea muy difícil frenarla ya con su estrategia desplegada.

Precio de la operación

Por otro lado, la operación es vista con buenos ojos entre los analistas. De hecho, bancos de inversión han confirmado a este periódico que la compra“les encaja” y que puede ser una buena manera para revitalizar un sector que está siendo muy castigado en los mercados en los últimos meses. Euskaltel es la teleco más rentable de España, aunque con un tamaño reducido, registró un ebitda ajustado de 252 millones de euros en los primeros nueve meses del año.

¿El precio? En la jornada del viernes la compañía aumentó en 150 millones de euros su valoración en bolsa y ya vale 1.450 millones. Zegona entró en Euskaltel a nueve euros y entre sus planes no se cuenta vender por menos de este dinero. En las últimas semanas la acción ha cotizado en torno a los siete euros y hoy lo hace a 8,12 euros, por lo que Orange debería ofrecer una prima atractiva si quiere que su Opa finalmente surta el efecto esperado. Lo único claro es que vienen tiempos convulsos para Euskaltel.