Damon Herriman como Charles Manson.

Damon Herriman como Charles Manson.

Cine ESTRENOS

Los 9 detalles reales de los asesinatos de Charles Manson que aparecen en lo nuevo de Tarantino

'Érase una vez en Hollywood' se estrena el 15 de agosto y pese a contar una historia ficticia mantiene ciertos puntos claves del suceso.

Noticias relacionadas

El estilo macabro tan característico de Quentin Tarantino siempre le ha llevado a alejarse de la realidad para representar narrativas ficticias de lo más inusuales. Lo hizo con Malditos Bastardos, donde el director estadounidense decidió acabar con la vida de Hitler a su manera —creando un comando de judíos estadounidenses que acabarían acribillándole en una sala de cine en llamas—.

Ahora, el trasfondo de la esperada película de Tarantino se centra en el suceso de Sharon Tate, la actriz y modelo que fue asesinada por la secta de Charles Manson. Aunque el director se decanta una vez más por la ficción en Érase una vez en Hollywood, ejemplo de ello son los personajes que interpretan Leonardo DiCaprio y Brad Pitt, lo cierto es que muchas de las escenas que suceden en el largometraje guardan total veracidad con lo ocurrido aquella terrible madrugada del 9 de agosto de 1969.

Algunos de estos detalles, que demuestran el exhaustivo trabajo de investigación realizado por los guionistas y el equipo de la producción, están representados de forma que para gran parte del público podría pasar de manera totalmente desapercibida.

1. Las saqueadoras de comida

Ocurre al poco de comenzar el fime. Las chicas de Manson aparecen cantando mientras buscan comida en la basura. Tarantino no decide añadir esta secuencia como mero recurso cinematográfico; era una actividad recurrente que llevaban a cabo las mujeres del clan Manson.

La escena se presenta de forma alegre, pese a que esconde un oscuro origen de sumisión hacia el líder de la secta. Tal y como indica la crítica de cine Karina Longworth, Charles Manson enviaba únicamente a las mujeres a por comida. Una vez acumulada, eran los hombres quienes comían los alimentos, dejando las sobras para las mujeres. 

2. La ausencia de Roman Polanski

A lo largo de la película, Rick Dalton (Leonardo DiCaprio) comenta cómo en el mes que llevan viviendo Polanski y Tate en su nueva casa de Beverly Hills, apenas ha visto una vez al director polaco. Este comentario de Dalton concuerda con la realidad, pues durante el embarazo de Sharon Tate estaba rodando El día del delfín en Londres.

Fotogama de 'Érase una vez en Hollywood'.

Fotogama de 'Érase una vez en Hollywood'.

3. Los pies de Sharon Tate

Es bien conocida la afección de Quentin Tarantino por los pies femeninos. Por poner un ejemplo, el comienzo de Death Proof, estrenada en 2007, destaca por un plano de pies femeninos a medida que aparecen los créditos iniciales.

Curiosamente, Sharon Tate odiaba llevar zapatos y no era un hecho insólito verla caminar descalza incluso por la calle. Por lo tanto, aun teniendo en cuenta el fetichismo de Tarantino, las escenas en las que aparecen los pies de Margot Robbie, quien da vida a la modelo asesinada, tienen su explicación histórica.

4. Sexo entre Spahn y Fromme

Pese a que en el largometraje no quede del todo claro, se deja intuir cómo la joven Lynette Fromme (Dakota Fanning), de apenas 20 años, se acuesta con George Spahn, de 80 años de edad. Lynette era la favorita del octogenario, a quien trató de convencer de que heredase el rancho en el que vivía el clan Manson.

Lynette Fromme jamás fue condenada por el asesinato de Sharon Tate. Sin embargo, el 5 de septiembre de 1975 intentó asesinar al presidente de los Estados Unidos Gerald Ford.

5. Restaurante El Coyote

La noche del terrible asesinato, Tate fue a cenar a su restaurante favorito —El Coyote— junto a Jay Sebring, Voytek Frykowski y Abigail Folger, tal y como aparece en el filme. Tras una amena cena mexicana, regresó a su casa a las 22:30. No sería hasta la mañana siguiente cuando, su ama de llaves, encontrara a la joven apuñalada en la casa. Actualmente, el restaurante en el que cenó por última vez Sharon Tate sigue abierto.

Fotograma de 'Érase una vez en Hollywood'.

Fotograma de 'Érase una vez en Hollywood'.

6. "Yo soy el demonio"

Al final del largometraje, Charles Watson (Austin Butler) entra en casa de Cliff Booth y pronuncia las aterradoras palabras: "Yo soy el demonio. Y estoy aquí para culminar los asuntos del demonio". Este diálogo con Booth también es real aunque los protagonistas estén alterados. Realmente, la frase se la dedicó Watson a Voytek Frykowski, a quien mató tras 2 disparos, 13 golpes en la cabeza y 51 puñaladas.

7. La felación en el coche

En una de las escenas aparece una joven, que jamás existió en la vida real, que hace autostop en la carretera y no duda en ofrecerle una felación a Booth. Una vez más, este es un claro guiño de Tarantino hacia el modus operandi de Charles Manson, quien reclutaba a 'sus' chicas aprovechando que hacían autostop y apenas tenían otra opción que irse con él.

8. Una Sharon Tate encantadora

La actitud de una extremadamente amable Sharon Tate que ofrece Margot Robbie no es casualidad. Todos los amigos y el entorno cercano de la actriz coincidían en que era una mujer "encantadora". De hecho, Debra Tate, hermana de la modelo, concedió una entrevista a Vanity Fair en la que comentó lo mucho que le había gustado el papel de Robbie. "Lo que más me impactó no eran Leo o Brad. Fue Margot quien, gracias a sus cualidades interpretativas, sacó todo su potencial para mostrar ante la audiencia cómo era Sharon", confesó.

9. El curioso Manson

Charles Manson, tal y como sale en la nueva producción de Tarantino, se acerca a la casa de Roman Polanski y Sharon Tate antes de perpetrar el asesinato. Pregunta por Melcher, quien vivió en la casa antes de la pareja de actores. Se especula que a quien realmente quería asesinar Manson era al cantante Terry Melcher, ya que este había rechazado ayudarle en la industria musical.