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La infancia de Carlos Cuerpo estuvo marcada por una decisión familiar que cambió su vida por completo. Cuando era pequeño, sus padres decidieron emigrar a Suiza para trabajar como profesores de español, un traslado que le obligó a dejar atrás su hogar en Extremadura.

El actual ministro de Economía, Comercio y Empresa ha recordado aquella experiencia en Mis raíces, el programa presentado por Isabel Jiménez, donde ha hablado de los sacrificios de sus padres y de cómo vivió aquel cambio.

"Mis padres emigraron a Suiza y para mí fue un shock. Nosotros, mi hermano y yo, no teníamos ni idea del proceso en el que estaban metidos", ha explicado al recordar cómo se enteró de que su familia iba a abandonar España.

Carlos Cuerpo. Europa Press

La decisión no fue fruto de la improvisación, sino de una oportunidad laboral que sus padres llevaban tiempo preparando. Ambos eran profesores y "aprobaron una oposición del Ministerio de Educación para irse a dar clase de español a los hijos de segunda o tercera generación de emigrados españoles".

"Se sacaron la oposición con muy buen número de tal forma que pudieron elegir dónde se iban y eligieron el mismo sitio", ha contado Cuerpo en el espacio citado.

Sin embargo, para sus hijos la noticia supuso un cambio difícil de asimilar. Hasta entonces, el ministro y su hermano habían disfrutado de una vida estable en Extremadura, lejos de la incertidumbre que podría implicar comenzar de cero en otro país.

"El momento de irnos fue un poco shock. Nosotros teníamos una vida muy cómoda en Extremadura", ha reconocido.

Carlos Cuerpo de pequeño. Cedida

Entre todos los recuerdos de aquella despedida, hay una imagen que continúa especialmente en su memoria: la de su abuela llorando mientras la familia se preparaba para marcharse.

"Recuerdo perfectamente el día que nos fuimos. Mi abuela con un llanto a moco tendido que no podía contenerse porque era día y medio de viaje hasta llegar. Mucha ropa, mucha maleta y mucha incertidumbre".

La distancia y el largo trayecto convertían aquella despedida en un momento todavía más complicado. Para los niños, el traslado significaba dejar atrás su mundo. Sin embargo, con el paso del tiempo, Cuerpo ha aprendido a valorar el alcance de esa situación.

"Cada paso que han dado ha sido para darnos lo mejor, todas las oportunidades para tener la formación más completa posible y vivir, en muchos sentidos, todo eso que ellos no pudieron vivir", reflexiona sobre la decisión tan importante que tomaron sus padres.

El ministro también ha querido poner en valor la valentía que mostraron sus padres al emprender. "Se fueron jóvenes y con dos niños. Fueron muy valientes", ha afirmado.