Tener una casa propia y disfrutar de una vida acomodada no siempre significa encontrar la felicidad. Héctor Bellerín, futbolista del Real Betis, ha experimentado una transformación personal que le ha llevado a cuestionar el significado de la palabra éxito.
El jugador, que durante años ha desarrollado su carrera en algunos de los grandes clubes europeos, ha encontrado en Sevilla un lugar al que vincularse, aunque también ha sido testigo de un problema que amenaza la vida cotidiana de muchos vecinos: la proliferación de los pisos turísticos.
En una conversación en el podcast Entre tantas voces, el futbolista ha compartido su preocupación por los cambios que ha observado en el entorno de su vivienda sevillana. Bellerín lamenta que hayan abierto numerosos pisos turísticos a su alrededor.
Héctor Bellerín, durante un partido de fútbol con el Betis.
"Desde que llegué a mi casa en Sevilla han abierto no sé cuántos pisos turísticos a mi alrededor", expresó. Esta transformación, a su juicio, altera las relaciones entre los residentes y la propia identidad de los barrios.
"Es muy triste no ver a esa persona que hace seis meses conocías, que era tu vecina... y de repente me han echado", explicó.
El futbolista pone el foco en una de las consecuencias menos visibles de la transformación de las ciudades: la pérdida de las relaciones de proximidad que hacen que un barrio sea más que un conjunto de edificios.
El problema va mucho más allá de Sevilla. "Es realmente devastador y para mí es el problema más grande no solo de esta ciudad, sino de nuestro país", asegura en el podcast.
La reflexión de Bellerín con su casa también está relacionada con el cambio que ha experimentado su propia manera de entender la vida. Su trayectoria profesional le ha permitido conocer desde joven el éxito económico asociado al fútbol de élite.
Sin embargo, con el paso de los años, su concepto de bienestar se ha alejado de la acumulación de bienes materiales y de la idea de que disponer de una fortuna es suficiente para ser feliz.
"Mi vida ha sido darle toda la vuelta de ser un chaval que gana mucho dinero y que cree que la felicidad es tener una casa muy grande y 50 coches, a la persona que soy hoy, que soy totalmente distinto", reveló en una entrevista en Cara al show de Marc Giró.
Para él, la felicidad ya no está ligada a tener una casa enorme o decenas de coches, sino a una manera distinta de entender la vida.
