Publicada

La muerte de Maricarmen, la mujer de 87 años que fue desahuciada de la vivienda en la que vivía en Madrid durante alrededor de siete décadas, ha provocado numerosas reacciones.

La mujer ha fallecido este miércoles, 7 de octubre, en el Hospital Gregorio Marañón apenas 14 días después de abandonar su casa en Madrid. Su caso ha trascendido el ámbito personal hasta convertirse en uno de los grandes rostros visibles en las movilizaciones por el problema de la vivienda.

Una de las voces que ha reaccionado a su fallecimiento ha sido Jorge Javier Vázquez. El presentador ha lamentado profundamente la pérdida y ha querido valorar el tratamiento que recibió públicamente al estar en el centro de la actualidad.

Maricarmen en el hospital. Sindicato de Inquilinas.

"Al enterarme de la muerte de Maricarmen lo primero que se me viene a la cabeza es la incomprensible cantidad de odio que ha recibido antes de morir", ha escrito el comunicador en sus redes sociales.

Además, apunta que durante todos estos días varios medios de comunicación han realizado una mala praxis dejando en entredicho a la propia protagonista. "Se han burlado de ella en programas de televisión, en tertulias de bar. En cualquier sitio", apunta.

El caso de Maricarmen ha provocado una gran respuesta ciudadana después de que el desahucio se ejecutara el pasado 23 de septiembre. La mujer salió de su hogar en camilla y fue trasladada al hospital, donde ha permanecido ingresada estas dos semanas hasta su fallecimiento.

Durante este tiempo se alcanzó una acuerdo con Urbagestión, la sociedad propietaria del inmueble, que habría permitido su regreso a casa, pero finalmente ha fallecido antes de poder regresar a su hogar.

Maricarmen en su piso. Europa Press

Es precisamente la dimensión pública de la figura de Maricarmen la que ha hecho que continúen las movilizaciones por el acceso a la vivienda en la acampada en la Puerta del Sol y que diversas figuras como Jorge Javier lleguen a pensar que este suceso ya representa algo mucho más amplio que su propio caso.

"Maricarmen se ha convertido en un símbolo que retrata con precisión las miserias más oscuras de nuestra sociedad", asegura el presentador.

No ha sido el único que se ha pronunciado sobre el fallecimiento. También lo han hecho rostros como Carlos Bardem, Pedro Sánchez o Jordi Évole, entre otros.

Su muerte es así un suceso que va mucho más allá de un desalojo. Maricarmen se convierte en el rostro de una civilización que reclama soluciones ante el problema de vivienda tan gigantesco que vive nuestro país.