José Miguel Monzón, conocido por toda España como El Gran Wyoming, ha decidido hablar alto, claro y sin filtros.
A sus 71 años, el incombustible rostro de El Intermedio no tiene ningún reparo en enfrentarse a uno de los temas que más pasiones y críticas levanta en redes sociales: su inmenso patrimonio inmobiliario.
Durante años, al asombrosa cifra de sus 19 inmuebles ha sido utilizada por sus detractores como el arma arrojadiza perfecta para cuestionar su coherencia ideológica.
Sin embargo, el presentador ha optado por afrontarlo con una brutal honestidad, rompiendo un tabú muy arraigado entre las celebridades de nuestro país.
Lejos de esconderse, el comunicador confirmar que, tras más de 30 años en la primera línea de la televisión, ha logrado amasar una enorme fortuna de forma totalmente honrada.
"Sí, lo de los pisos es cierto", reconoció sin tapujos. Su tajante justificación no dejó a nadie indiferente: "He ganado mucho dinero y lo invierto en lo que quiero. Otros lo invierten en barcos o en fincas para criar toros", señaló en una entrevista en Vanitatis en el año 2014.
El que fuera un joven licenciado en Medicina dejó la bata hace décadas para arrasar en el mundo del espectáculo. En los últimos años, sus millonarios ingresos se han canalizado directamente hacia el mercado inmobiliario madrileño.
El patrimonio de El Gran Wyoming
En la actualidad, la mayoría de sus activos son pisos céntricos de menos de 100 metros cuadrados, a los que suma su flamante residencia habitual: un espectacular chalet en la zona madrileña de Arturo Soria que cuenta con 350 metros cuadrados y está valorado en un millón de euros.
Consciente del debate que genera ser un millonario de izquierdas, Wyoming ha salido al paso de las críticas. "A mí me tratan como si fuera un cargo público. Con mi dinero hago lo que me da la gana", se expresó sobre la presión a la que es sometido
Además, se niega a aceptar que exista una contradicción entre poseer múltiples viviendas y reclamar al mismo tiempo una mayor intervención estatal en el mercado inmobiliario.
"No somos ajenos al mundo que nos rodea", ha reivindicado desde su espacio televisivo, defendiendo que comprar una vivienda no debería resultar "imposible" para la ciudadanía.
Lejos de frenar sus inversiones, recientemente el humorista actualizó su cifra dorada, confesando que su cartera asciende ahora a 20 inmuebles. Pero si de algo presume con la cabeza alta, por encima de los ladrillos, es de su inmaculado expediente fiscal.
Mientras otros rostros famosos buscan refugio en paraísos fiscales, Wyoming lanza un dardo demoledor: "No he robado a nadie ni debo nada a Hacienda".
Y aunque confiesa que la Agencia Tributaria le ha dado "unos palos de miedo", se muestra sumamente orgulloso de haber cumplido de forma estricta con las arcas del Estado.
