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En la costa asturiana existen pueblos donde el mar, la historia y la vida tranquila se encuentran a pocos metros de distancia. Es el caso de Candás, una villa marinera del concejo de Carreño que conserva buena parte de su tradición pesquera y que combina puerto, playas y paseos junto al Cantábrico.

Con alrededor de 7.000 habitantes, Candás se presenta como uno de esos rincones del Principado de Asturias donde el ritmo de vida está estrechamente ligado al mar. La localidad cuenta con una larga tradición pesquera y ballenera y todavía hoy mantiene ese carácter marinero.

Solo 13 km le separa de Gijón, un enclave perfecto en el que Paula Echevarría encuentra su refugio para desconectar de los focos y del ritmo televisivo.

Candás, un paraíso frente al mar Cantábrico. Istock

La presentadora acude cada verano con su familia para desconectar, disfrutar del mar Cantábrico y reencontrarse con sus raíces maternas.

Uno de los grandes atractivos de Candás es precisamente su relación con el Cantábrico. El puerto constituye uno de los puntos centrales de la localidad, rodeado de casas coloridas y un paseo marítimo que se abre al mar.

Pero si hay un lugar que permite disfrutar del mar sin abandonar el núcleo urbano es la playa de La Palmera. Se trata de la playa urbana de Candás, con unos 240 metros de arena dorada, situada junto a un paseo marítimo que conecta el puerto con la zona de Perlora.

La playa se convierte así en uno de los grandes puntos de encuentro durante los meses de verano. Su ubicación permite combinar un día junto al mar con un paseo por el centro de la villa, sin necesidad de desplazarse hasta una zona alejada del casco urbano.

La historia también está muy presente en Candás. Uno de sus principales edificios es la iglesia de San Félix, cuya existencia se remonta al siglo X. Según la información del Ayuntamiento de Carreño, el templo fue donado por el rey Fruela II y su esposa, la reina Munila, a la Catedral de Oviedo en el año 912.

Otro de los atractivos para recorrer Candás es la punta de San Antonio, desde donde se pueden contemplar algunas de las panorámicas de la costa asturiana. El lugar fue utilizado como fortín defensivo en el siglo XVIII, cuando se instalaron allí tres cañones para proteger el litoral.

La localidad reúne así varios de los elementos que caracterizan a la costa asturiana: mar, tradición pesquera, playas, patrimonio histórico y paseos junto a los acantilados. Todo ello en un núcleo de dimensiones reducidas que conserva el ambiente propio de una antigua villa marinera.

Más allá de su relación con Paula Echevarría, Candás reúne las características de uno de esos lugares asturianos donde resulta fácil buscar tranquilidad frente al mar.

Un pueblo marinero de unos 7.000 habitantes, con una playa urbana, un puerto ligado durante siglos a la pesca y una iglesia cuya historia se remonta al siglo X, perfecto para descubrir una parte de la costa asturiana marcada por la tradición y el Cantábrico.