Pablo López ha construido una trayectoria marcada por la música, los escenarios y una forma muy personal de entender sus canciones. Sin embargo, más allá de su faceta como artista, hay recuerdos de su infancia que permanecen ligados a momentos mucho más cotidianos, como los que compartía alrededor de la mesa con su familia.
Entre estos recuerdos gastronómicos ocupan un lugar especial uno de los platos que preparaba su madre: el cuscús argelino. Una elaboración que el cantante recuerda especialmente de sus primeros años y que forma parte de esa memoria culinaria que permanece con el paso del tiempo.
"De mi infancia recuerdo el cuscús argelino que me hacía mi madre", ha explicado Pablo López en un vídeo para Joseba Arguiñano en Cocina Abierta.
Más allá de tratarse de una simple comida, el plato representa uno de esos recuerdos familiares que terminan formando parte de la identidad y de la memoria de una persona.
El cuscús es uno de los platos más reconocibles del norte de África, especialmente presente en países como Argelia, Marruecos y Túnez. Su elaboración tradicional puede variar dependiendo de la región y de cada familia, con diferentes combinaciones de verduras, especias, carnes o legumbres.
En el caso de Pablo López, el recuerdo está directamente relacionado con su madre y con aquellos momentos de su infancia en los que la cocina familiar se convertía también en un espacio de encuentro.
Para preparar una versión casera inspirada en el cuscús argelino, se puede comenzar preparando el caldo. En una olla se añade carne de pollo o cordero junto a una cebolla, zanahoria, calabacín, tomate y garbanzos previamente cocidos.
Un plato de cuscús.
Se incorporan especias como comino, cúrcuma, pimienta negra y una pequeña cantidad de canela, además de sal y aceite de oliva. Una vez que los ingredientes comienzan a cocinarse, se cubren con agua y se deja que el conjunto hierva a fuego medio hasta conseguir un caldo sabroso.
El resultado debe ser un caldo aromático que posteriormente servirá para acompañar la sémola. Para preparar esta debes colocarla en un recipiente e hidratarla con parte del caldo caliente. Después se deja reposar y se separan los granos con un tenedor para conseguir una textura suelta.
El resultado es una receta completa, aromática y reconfortante que permite entender por qué determinados platos permanecen asociados a la memoria muchos años después como es el ejemplo del recuerdo de Pablo López al echar la vista atrás con una comida de su infancia.
