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Paco León guarda entre sus recuerdos de infancia uno de esos platos tradicionales que, con el paso de los años, terminan convirtiéndose en parte de la memoria familiar. El actor sevillano ha recordado las papas con choco que preparaba su madre, un guiso marinero muy popular de Andalucía.

El plato volvió a su memoria durante su participación en En tu casa o en la mía, el programa presentado por Bertín Osborne, donde el de Aída se puso manos a la obra en la cocina para preparar esta receta de la mano de su madre, Carmina.

El actor realizó una videollamada con ella a través de Skype para que pudiera ir guiándole durante la elaboración.

Paco León en un acto público. Gtres Gtres

"Bueno, vamos a intentar hacer las papas con choco, pero tú nos vas guiando porque yo no tengo tiempo", decía el andaluz antes de empezar la receta. Carmina comenzaba dando las primeras lecciones para preparar el sofrito.

"Uno que pele las patatas. Si vais a comer 4, entonces coges 2 cebollas y media cabeza de ajo. Las picas bien y lo pones en el aceite primero y lo calientas", explicaba.

El orden de los ingredientes también es importante para conseguir el sabor característico del guiso. "Sería en este orden: las cebollas, el ajo y el laurel". Una vez preparado el aceite, hay que incorporar estos ingredientes y dejar que comiencen a cocinarse.

"Cuando tengáis la cebolla y los ajos, los tenéis que echar en el aceite calentito con unas dos o tres hojas de laurel. Esto es muy importante", insiste. El laurel se convierte así en uno de los elementos fundamentales del sofrito que sirve como base para las papas con choco.

Guiso de papas con choco. Cedida

Las patatas también tienen su particularidad en esta receta. En lugar de cortarlas en pequeños cuadrados, se preparan en gajos, una forma que, según las indicaciones de Carmina, permite que queden más sabrosas durante la cocción y aporten una textura característica al guiso.

Cuando la cebolla y el ajo empiezan a ablandarse, llega el momento de incorporar el ingrediente principal. "Cuando estén las cebollas un poco tiernas, le echas los chiquitos. Le das una vueltecita en el aceite con la cebolla y después le pones el vino de Jerez".

El resultado es un plato muy sencillo de preparar, de los que se elaboran con pocos ingredientes, pero que concentran buena parte del sabor de la cocina tradicional andaluza, famoso especialmente en Huelva y Cádiz.