Lejos de los platós de televisión, Jordi González encuentra la tranquilidad en Río de Janeiro, una de las ciudades más icónicas de Sudamérica. El presentador posee allí una espectacular mansión desde la que disfruta de unas privilegiadas vistas a algunos de los paisajes más reconocidos de la ciudad brasileña.
Río de Janeiro es conocida en todo el mundo por su espectacular entorno natural, donde el océano Atlántico se funde con montañas cubiertas de vegetación tropical. También es famosa por albergar el Carnaval de Río, considerado el mayor del planeta.
Este acontecimiento reúne cada año a millones de personas y convierte la ciudad en el epicentro mundial de la samba, la música y los desfiles de las escuelas de samba.
Carnaval de Rio de Janeiro.
Más allá de esta celebración, Río cuenta con algunos de los lugares más emblemáticos de Brasil, como las playas de la Copacabana y playa de Ipanema, el Cristo Redentor, el Pan de Azúcar o la Laguna Rodrigo de Freitas, uno de los rincones más exclusivos y tranquilos de la ciudad.
Precisamente en una posición elevada, a poca distancia de la playa de Ipanema y con una espectacular panorámica sobre la laguna Rodrigo de Freitas y las montañas que rodean la ciudad, se encuentra la vivienda de Jordi González.
Gracias a su ubicación, la casa recibe abundante luz natural durante todo el día y ofrece unas vistas privilegiadas que convierten el paisaje en parte de la decoración.
El interior apuesta por un estilo minimalista y contemporáneo, donde predominan los espacios abiertos y los materiales nobles. El amplio salón se abre directamente hacia la terraza mediante grandes ventanales, permitiendo integrar el exterior con el interior y disfrutar constantemente del entorno natural.
Jordi González, presentador de 'Col·lapse'.
La madera oscura es la protagonista de buena parte de la decoración, aportando elegancia y calidez a la vivienda. Entre las piezas más llamativas destaca un piano de cola negro, situado en el salón y acompañado por grandes murales llenos de color que contrastan con la sobriedad del mobiliario.
Además, diferentes jarrones con flores repartidos por la casa aportan un toque de frescura y conectan el interior con la exuberante naturaleza tropical que rodea la propiedad.
La terraza es otro de los espacios protagonistas de la mansión. Desde ella puede contemplarse el perfil de las montañas cariocas, la laguna y parte del litoral de Ipanema, un paisaje que cambia completamente entre el amanecer y el atardecer.
No es extraño que Jordi González haya elegido esta ciudad como uno de sus grandes refugios. Entre el clima cálido durante buena parte del año, la cercanía del mar, el ambiente cosmopolita y las vistas privilegiadas, el presentador ha encontrado el lugar perfecto para desconectar.
