Marc Cucurella, el flamante fichaje del Real Madrid para la temporada 2026-2027, no solo destaca por su agilidad en la banda izquierda y su icónica melena rizada.
Tras su reciente éxito en el Mundial, el jugador catalán ha revelado la comida sin la que no puede vivir: el fuet y un bocadillo cargado de proteínas que se han convertido en su seña de identidad fuera del campo.
Para Cucurella, la nutrición no siempre sigue las reglas convencionales de un atleta de élite, y no tiene reparos en admitir sus combinaciones culinarias más peculiares.
El Fuet: Un refugio desde la infancia
El fuet no es solo comida para Marc, es un recuerdo de sus inicios y algo sin lo que no puede vivir tal y como confiesa en una entrevista para GQ
Cucurella reveló que de pequeño era un niño muy delicado, lo que obligaba a su madre a tomar medidas desesperadas para que su hijo comiera cuando se iba de torneos lejos de casa.
"Cuando era pequeño y teníamos que viajar, tenía muchos problemas para comer porque no me gustaba nada, nada, nada y mi madre siempre me ponía comida dentro de la maleta a escondidas y siempre llevaba fuet".
Y aunque el lateral se lo come de cualquier forma tiene una favorita: "A mí me gusta cortadito y que sea un poquito más grueso para poderlo disfrutar y un poco con pan con tomate tostadito creo que es siempre una buena elección".
El Bocadillo perfecto
Para Cucurella "manjar" favorito es una mezcla contundente que él mismo define como su mayor tentación gastronómica: "Soy muy amante de los bocatas y siempre hago creaciones un poco extrañas".
Este bocadillo se forma con: lomo, pollo y jamón de York, se le añade unas lonchas de queso y se corona con un huevo frito. Además tal y como afirma el jugador: "También mezclo la mayonesa con el kétchup. Es mi perdición".
A pesar de lo "extraño" de la mezcla, expertos en nutrición señalan que este bocadillo reúne fuentes de proteína de alto valor biológico, esenciales para la reparación de tejidos y el mantenimiento muscular tras el desgaste físico de un partido.
Pero más allá de su bocadillo especial, el lateral es fan confeso de además de su famoso bocadillo, el lateral es fan confeso de los cereales con leche, el fuet y los churros, cosas sin las que no puede vivir.
La rutina diaria
La vida de Cucurella en el centro de entrenamiento comienza temprano. Su horario habitual arranca entre las 9:00 y las 9:15 de la mañana, dedicando la primera parte del día al trabajo de peso corporal y la ingesta de vitaminas.
"Empezamos en el gimnasio con algo de activación sobre las 11:00 o 11:30, y a las 11:30 salimos a entrenar una hora y media o dos. Al acabar yo hago algo de gimnasio y sobre las 13:00 o 13:30 almorzamos, nos duchamos y vamos a casa".
Y en los días de partido el lateral afirma que siempre come 3 horas antes del pitido inicial, algo que tal vez cambie en su nueva etapa en el Real Madrid: "En España será diferente porque los partidos normales empiezan por la tarde, entre las 17 y las 20. En la premier el horario típico es a las 15:00".
Para estos nuevos horarios que el jugador se encontrará en España también tiene una rutina de alimentación: "Si jugamos a las 12:00, quizás solo desayuno fuerte; si jugamos por la noche, almuerzo normal y luego un pequeño snack".
Fuera de los focos, su rutina está volcada en su familia. Padre de tres hijos, Marc asegura que la paternidad joven le ha dado una perspectiva diferente sobre el fútbol. "Cuando perdemos un partido y llego a casa, mis hijos están contentos y se me olvida todo".
