Publicada

Luis de la Fuente (65 años) atraviesa uno de los momentos más dulces y exigentes de su carrera profesional.

Como seleccionador nacional de fútbol, convive diariamente con la presión mediática y la responsabilidad de liderar a un país.

Sin embargo, si hay algo que llama poderosamente la atención de este riojano, más allá de sus éxitos en el terreno de juego, es su espectacular estado de forma.

A su edad, luce un físico musculado, enérgico y una vitalidad que muchos de 40 años firmarían. Su secreto no tiene nada que ver con exóticas dietas milagro ni con retiros de meditación.

Para De la Fuente, mantenerse activo no es una cuestión meramente estética, sino una verdadera necesidad física y mental. Él mismo ha confesado que entrena "todos los días una hora en el gimnasio".

"Para mí esto es el momento relax; es una hora en la que estoy pensando sólo en mis cosas, en mí; a veces pienso en el trabajo y otras veces pienso en nada", reconoció el técnico riojano.

Este trabajo constante con pesas es clave a su edad para frenar la pérdida de masa muscular, proteger las articulaciones y mantener la autonomía.

Por otra parte, el entrenador es un profundo enamorado de la gastronomía patria. Su mayor perdición son los huevos fritos con patatas y es un firme defensor de la tradicional tortilla de patatas sin cebolla.

"Soy más de comer, no soy muy cocinero", confesó también en alguna ocasión.

Quizás el aspecto más sorprendente y extremo de su día a día sea el descanso. Lejos de las ansiadas ocho horas de sueño que prescriben la gran mayoría de los médicos, el seleccionador reconocía recientemente su peculiar hábito nocturno: "Solo duermo cuatro horas cada noche".

En una entrevista concedida a Juanma Castaño, el seleccionador afirmó que hay noches que tan solo duerme 3 horas por culpa del trabajo. "Otras 4 y otras 5, es lo que toca", asumió.

La rutina de Luis de la Fuente

Sobre sus gustos, De la Fuente no ha dudado en expresarse: "Mi ídolo ha sido Rocky Balboa, soy más de ver películas que series y mi primer concierto fue uno de Julio Iglesias en la Maestranza".

El técnico también es aficionado de los libros y no duda en elegir uno de la historia de Roma: Maldita Roma.

Su vida personal es bastante discreta y se conoce que está casado con una mujer andaluza de Camas (Sevilla). La pareja tiene tres hijos, y uno de ellos, Alberto de la Fuente, ha seguido los pasos de su padre en el mundo del fútbol, como analista de la Selección.