A sus 26 años, Ferran Torres está viviendo un sueño. Tras proclamarse campeón del mundo con la Selección Española y firmar el gol decisivo en una final histórica que ya forma parte de la leyenda del fútbol, el delantero ha tocado el cielo del deporte.
Sin embargo, detrás del 'Tiburón', el héroe de la afición y la estrella mediática, se esconde aquel niño sencillo que creció corriendo tras un balón por las calles de Foios, un pequeño municipio valenciano de poco más de 7.000 habitantes donde las raíces pesan mucho más que el éxito.
Lejos de los destinos exóticos, masificados y ostentosos por los que suelen decantarse muchas estrellas del balón, Ferran Torres ha encontrado su paraíso particular sin necesidad de coger un avión.
A tan solo unos kilómetros del bullicio de Barcelona, el delantero valenciano tiene su refugio definitivo. Hablamos de Gavà y más concretamente de la exclusiva zona de Gavà Mar.
Este municipio costero del Baix Llobregat se ha consolidado en los últimos años como el escondite perfecto para quienes buscan privacidad, naturaleza y exclusividad a partes iguales.
Con sus extensas playas de arena dorada y fina, flanqueadas por un inmenso y frondoso pinar que ofrece sombra y discreción, no es de extrañar que el 'Tiburón' lo haya elegido como su rincón de paz.
Pero lo que realmente ata a Ferran Torres a esta localidad no es solo la tranquilidad de su costa, sino un templo gastronómico que le hace sentir como en casa: Playa Grande.
A pie de playa se esconde este restaurante familiar que, según los habituales de la zona, sirve "la mejor paella con vistas al mar en toda Cataluña".
Para un valenciano de pro nacido en Foios como Ferran, el arroz es una cuestión de estado. Que el futbolista haya convertido este local en su lugar de peregrinación habitual dice mucho (y muy bueno) del nivel de los fogones.
Se trata de un espacio que combina a la perfección la esencia de la dieta mediterránea con unas instalaciones privilegiadas: una terraza bañada por la brisa salada y una espectacular piscina que se funde visualmente con el horizonte.
Hace no tanto tiempo, este mismo rincón de Gavà acaparó titulares en la prensa del corazón por ser el escenario de las veladas más románticas del jugador, cuando compartía su vida con la jinete Sira Martínez, hija de Luis Enrique.
El refugio de Ferran Torres
Sin embargo, lejos de quedar en el recuerdo tras la ruptura, el restaurante sigue siendo el punto de encuentro predilecto de Ferran para reunirse con su círculo más íntimo de amigos o su familia.
Este restaurante y beach club se ha consolidado como la gran joya gastronómica de la costa catalana. Bajo la meticulosa dirección del chef Quim Marqués, el local se centra en lo esencial.
El ambiente del local huye del postureo excesivo que impera en otros beach clubs de la costa catalana. Aquí prima el buen comer, la sobremesa larga, el producto de proximidad y el trato cercano.
Bandejas de marisco fresco, arroces en su punto exacto de socarrat y un servicio impecable son el verdadero secreto de su éxito.
