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Lejos de los escenarios y del fervor de las multitudes, Melendi ha encontrado su particular santuario de desconexión en el corazón del Mediterráneo.

El artista asturiano y su familia son asiduos a uno de los rincones más idílicos y protegidos de las Islas Baleares, un lugar donde la historia, la naturaleza salvaje y la privacidad se funden en perfecta armonía.

El destino que ha conquistado al cantante no es otro que Alcúdia, en Mallorca. Este municipio, famoso por ser un pueblo medieval amurallado cuyo origen se remonta al año 123 a.C. con la ciudad romana de Pollentia, ofrece el contraste perfecto para el descanso.

Perderse por sus calles empedradas, rodeadas por una muralla del siglo XIV, es viajar en el tiempo, un lujo tranquilo que el artista valora enormemente.

Sin embargo, el verdadero tesoro de Melendi en la isla y el lugar donde realmente logra desconectar del frenético ritmo de las giras, se esconde a tan solo 7 kilómetros de este casco histórico.

Se trata de Es Coll Baix, una cala espectacular y remota que se alza como el último reducto virgen de la costa de Alcúdia.

Custodiada por altos acantilados de piedra natural e imponentes paisajes, esta playa de apenas 220 metros de longitud es una joya salvaje de grava y arena oscura bañada por aguas completamente cristalinas.

Es Coll Baix

Lo que hace tan especial y atractiva para figuras públicas como Melendi es su inaccesibilidad. Es Coll Baix no entiende de turismo masificado ni de aglomeraciones.

A este paraíso terrenal solo se puede llegar de dos formas, a través del mar, opción que suele elegir el artista asturiano para disfrutar de una excursión náutica en familia junto a su esposa, Julia Nakamatsu, y sus cuatro hijas; o enfrentándose a una exigente ruta de senderismo con un pronunciado desnivel.

Esta dificultad para acceder a la costa, sumado a su condición de Área Natural de Especial Interés, ha permitido que la cala conserve intacto su encanto original.

No hay servicios, ni ruidos urbanos, ni distracciones modernas. Tan solo el sonido del mar balear rompiendo contra las rocas y la imponente presencia de la naturaleza virgen.

Camino de rocas al llegar a la playa de Es Coll Baix

Para Melendi, esta combinación de patrimonio histórico en el casco antiguo de Alcúdia y el aislamiento natural que ofrece Es Coll Baix supone la fórmula perfecta.

Un refugio balear donde la fama queda aparcada y el tiempo, entre murallas y aguas de color azul eléctrico, parece detenerse.

Melendi vive un momento dulce tanto en lo profesional como en lo personal, consolidado como una de las figuras más queridas y estables de la música de nuestro país.

Tras el arrollador éxito de su gira de aniversario 20 años caminando por la vida, con la que ha llenado estadios a ambos lados del Atlántico, el asturiano compagina el ritmo de los escenarios con la tranquilidad de su vida familiar.