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Detrás de la imagen fuerte y segura que siempre ha proyectado sobre los escenarios, Leire Martínez ha reconocido que durante años convivió con heridas emocionales que marcaron profundamente su infancia y adolescencia.

La exvocalista de La Oreja de Van Gogh se sinceró como nunca en Me quedo conmigo, el formato de MTMAD conducido junto a la psicóloga Andrea Vicente, donde habló abiertamente sobre la separación de sus padres, la ansiedad emocional que arrastró y la depresión que sufrió.

"Con mi madre y mi padre que eran esos referentes y con mis parejas me ha costado poner límites. Optaba por sufrir en silencio", confesó la cantante.

Leire Martínez, en los Premios Cadena Dial de Tenerife 2025. Gtres

Leire ha explicado en el espacio que uno de los momentos que más la marcó fue la separación de sus padres. "Mis padres se separaron cuando yo tenía 5 años. El que sale del hogar es mi padre. Era una custodia esquizofrénica de días sinsentido", recordó visiblemente emocionada.

La artista reconoce además que nunca terminó de comprender qué había ocurrido realmente entre ellos. "Nunca me explicaron el motivo de esa separación". Aun así, desde muy pequeña percibió perfectamente el sufrimiento que existía dentro de su entorno familiar.

"Siempre me quedó muy claro que la que quería dar el paso de separarse era mi madre y mi padre no. Crecí con una sensación de que mi padre era una persona débil a la que había que proteger. Adopté un rol casi de mamá, cuando no me correspondía", explicó en el espacio.

Con el paso del tiempo, la relación entre sus padres nunca llegó a recomponerse. "Prefiero que no estén juntos porque sé que sufren, sobre todo mi madre, y no me compensa ni me aporta nada", aseguró con sinceridad.

Leire Martínez en 'Me quedo conmigo'.

La artista también reveló que actualmente no mantiene ningún tipo de relación con su padre, una distancia que llegó después de años de deterioro emocional. "Llegó un momento en el que dejé de reconocerle", explicó.

Toda esa carga terminó explotando durante su adolescencia. Con apenas 17 años, Leire tomó la decisión de irse de casa porque la convivencia se había vuelto insostenible.

Con todo lo vivido y sufrido, Martínez llegó a caer en una depresión. "La gente de mi alrededor me decía: 'no puedes continuar ahí'. Perdí peso, entré en depresión, no le ponía nombre a eso que me estaba pasando", confesó a Andrea Vicente.

Aunque nunca llegó a acudir a un psicólogo en aquella etapa, sí pidió ayuda a los servicios sociales al ser todavía menor de edad. Gracias a ello encontró trabajo cuidando a niños en una familia que terminó convirtiéndose en un apoyo fundamental para ella.

"Aquella familia me dio vida, me daban amor sin que yo se lo pidiera. Eso fue el comienzo de mi curación", recordó emocionada.

Pese a todo lo vivido, Leire asegura que siempre encontró dentro de sí misma la fuerza para seguir adelante. "Yo he sido la que ha cuidado de mí", afirmó. Y junto a ella, también estuvieron sus abuelos, figuras fundamentales durante los momentos más difíciles de su vida.