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En el corazón del casco antiguo de Sevilla se alza un monumento que no solo es un emblema de la aristocracia andaluza, sino también uno de los enclaves patrimoniales más bellos y con mayor carga emocional de la Península Ibérica.

Se trata del Palacio de las Dueñas, una fastuosa joya residencial edificada entre los siglos XV y XVI, propiedad de la Casa de Alba, que se ha ganado a pulso el reconocimiento de ser considerado por muchos el palacio más bonito de España.

Caminar bajo las arquerías de Dueñas es hacer un viaje directo a los orígenes del Renacimiento y el gótico-mudéjar sevillano.

Cuna de Antonio Machado

Su majestuoso Patio Principal, rodeado de azulejos trianeros del siglo XVI, yeserías minuciosas, buganvillas y esbeltas palmeras, funciona como un auténtico oasis en medio del bullicio urbano.

Sin embargo, el alma de este palacio se mide también en clave literaria. Fue en estas mismas dependencias donde, en el año 1875, nació el poeta universal Antonio Machado.

El padre del afamado escritor trabajaba como administrador de la Casa de Alba y el escritor pasó allí su más tierna infancia.

De hecho, los célebres versos de sus Campos de Castilla ("Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla, / y un huerto claro donde madura el limonero...") hacen una referencia directa e inequívoca al icónico Jardín de los Limoneros del palacio.

El citado jardín es un rincón romántico que los visitantes aún pueden recorrer y fotografiar en la actualidad.

Set para 'La Casa de Papel'

A lo largo de los siglos, este magnetismo andaluz no solo cautivó a los poetas. Durante la segunda mitad del siglo XX, bajo el ala de la recordada Cayetana Fitz-James Stuart, XVIII duquesa de Alba, el palacio abrió sus puertas a grandes celebridades de la cultura popular internacional.

Así, el palacio ha acogido la visita de destacadas personalidades. Figuras de la talla de Jackie Kennedy, Grace Kelly, el príncipe Rainiero de Mónaco o el grupo musical británico The Beatles.

Más allá de su incalculable valor histórico y de la extraordinaria colección de arte que albergan sus salones -con lienzos de Sorolla, Romero de Torres o Benlliure, así como tapices flamencos y reliquias romanas-, el Palacio de las Dueñas ha sabido adaptarse a los nuevos tiempos.

Palacio de las Dueñas, en Sevilla. iStock

El palacio se ha convertido, incluso, en un codiciado plató de producciones audiovisuales internacionales.

Su hito más reciente en la pequeña pantalla ha sido servir de escenario para la serie Berlín, el exitoso spin-off de la aclamada producción de Netflix La Casa de Papel.

Las históricas galerías de Dueñas, sus salones cargados de mobiliario de época y sus floridos patios sirvieron para ambientar parte de las tramas de guante blanco y los elegantes robos protagonizados por el personaje de Pedro Alonso, llevando la inconfundible luz de este rincón sevillano a millones de pantallas en todo el mundo.

Abierto al público

Abierto al público desde el año 2016 por deseo del actual duque de Alba, Carlos Fitz-James Stuart, el Palacio de las Dueñas ofrece una experiencia turística ágil y sumamente agradable.

A diferencia de otras construcciones de la ciudad, destaca por mantener intactos los recuerdos personales, las fotografías familiares y la atmósfera de una residencia viva, consagrándose como la escapada cultural perfecta para cualquier época del año.

Para el turista que visita Sevilla, adentrarse en el Palacio de las Dueñas es descubrir una de las experiencias patrimoniales más íntimas y evocadoras de la ciudad.

Palacio de las Dueñas, en Sevilla. iStock

A diferencia de otros monumentos, el palacio abre todos los días de la semana con un horario continuo de 10:00 a 20:00 en temporada de verano (de abril a septiembre) y hasta las 18:00 en invierno (de octubre a marzo), permitiendo el último acceso 45 minutos antes del cierre.

El precio de la entrada general es de 12 euros (con tarifa reducida de 10 euros para estudiantes, mayores de 65 años y niños de 6 a 12 años, y acceso gratuito para menores de 6 años).

Las Dueñas destaca por la variedad de sus pases: desde la visita libre con una completa audioguía, ideal para perderse a su propio ritmo por los salones flamencos y el jardín de los limoneros, hasta visitas guiadas presenciales con historiadores oficiales los fines de semana o sugerentes itinerarios nocturnos durante las noches de verano.