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Hablar de Torrevieja es hacerlo de un lugar donde los colores parecen imposibles. El azul intenso del Mediterráneo, el blanco brillante de las montañas de sal y el rosa de su famosa laguna convierten a esta localidad alicantina en uno de los enclaves más singulares de España.

Una ciudad que nació oficialmente en 1803, tras la autorización del rey Carlos IV para trasladar la administración de las Reales Salinas desde La Mata hasta el actual núcleo urbano.

El nombre de Torrevieja proviene de una antigua torre de vigilancia costera, conocida como la "Torre Vieja", que quedó destruida tras el devastador terremoto de 1829.

Aquel desastre estuvo a punto de borrar el municipio del mapa, pero la industria salinera impulsó su reconstrucción y transformó un pequeño asentamiento de pescadores en una de las ciudades más importantes de la Comunidad Valenciana.

La Laguna Rosa de Torrevieja. iStock

El gran símbolo natural de la localidad es la Laguna Rosa, situada dentro del Parque Natural de las Lagunas de La Mata y Torrevieja.

Su característico color no es fruto de ningún efecto visual ni retoque fotográfico. Se produce por la presencia de bacterias y microalgas capaces de liberar pigmentos rosáceos en aguas con una concentración de sal similar a la del Mar Muerto.

Este ecosistema se ha convertido además en refugio de flamencos, que adquieren su tonalidad rosada gracias a los pequeños crustáceos de los que se alimentan en estas aguas. El paisaje, especialmente al atardecer, parece sacado de otro planeta.

Pero si algo define la identidad de Torrevieja es su "oro blanco". Las salinas locales son las mayores productoras de sal de Europa y generan hasta 700.000 toneladas anuales destinadas al deshielo de carreteras del norte del continente, a la alimentación y a procesos industriales.

En el puerto salinero se levantan enormes montañas de sal de hasta 20 metros de altura que recuerdan a pequeñas cumbres nevadas junto al mar.

La historia marítima de la ciudad también dejó una profunda huella cultural. Durante siglos, los barcos partían hacia Cuba cargados de sal y regresaban con café, tabaco y música.

El centro histórico de Torrevieja. iStock

De ahí nacieron las tradicionales habaneras, hoy convertidas en emblema local gracias al prestigioso Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía.

Actualmente, Torrevieja ha dejado de ser únicamente una potencia salinera para consolidarse como uno de los destinos turísticos más demandados del Mediterráneo, favorecido por un microclima privilegiado, playas infinitas y un paisaje imposible de olvidar.

El "Nueva York del Mediterráneo"

Como cada año desde hace cinco, Torrevieja Weekend viste de gala a la ciudad para recibir una de las citas más destacadas de la temporada. Una iniciativa del Ayuntamiento de Torrevieja y de una de sus figuras más representativas: Eduardo Navarrete (32 años).

Este evento celebra este año su quinta edición. Nació en 2022 de la mano del diseñador alicantino y el consistorio con un objetivo claro: dinamizar el comercio local y posicionar Torrevieja como referente de moda y ocio en la costa levantina.

El plato fuerte de esta cita es un gran desfile en el Paseo Vista Alegre de la ciudad. Allí se despliega una pasarela de más de 300 metros de longitud, lo que la convierte en una de las más largas del país.

Por ella no solo desfilan modelos profesionales y celebrities de primera fila nacional, sino también prendas y productos de las tiendas locales, demostrando que no solo el "oro blanco" es lo único que brilla en la ciudad.

Además, el evento ha estado vinculado a grandes nombres de la moda, como Juan Carlos Mesa, con su firma Maison Mesa, después de haber sido director creativo de marcas como Jesús del Pozo o Ángel Schlesser.

Asimismo, desde su primera edición, Torrevieja Weekend ha contado con la presencia de medios nacionales e internacionales, así como de embajadores de la marca que se han dejado ver por sus calles.

La DJ Sofía Cristo (42) junto a su madre, Bárbara Rey (76), el grupo Nebulossa, la cómica Susi Caramelo (45) o la polifacética La Terremoto de Alcorcón (48), que debutó en la moda con su nueva colección en una de las ediciones, son algunos de los rostros que han pasado por esta cita.

Un evento que se consagra en la costa alicantina bajo el sello de Eduardo Navarrete, quien ha estado presente en su organización desde el comienzo del proyecto.