Arturo Pérez Reverte (74 años) es uno de los escritores más importantes de nuestro país. A sus espaldas carga con destacados proyectos literarios como El capitán Alatriste, El club Dumas o Falcó.
Aunque hace ya varias décadas que dio el salto al mundo de la escritura, lo cierto es que Arturo no olvida sus orígenes y lo que le hizo amar su trabajo.
El natal de Cartagena, Murcia, ha hablado varias veces en entrevistas sobre su infancia en el sur de España. Unos inicios que han marcado el rumbo de su trayectoria profesional.
Arturo Pérez-Reverte, en 'El Hormiguero'.
Pérez-Reverte concedió una entrevista para la revista Esquire en febrero de 2025 hablando sobre sus libros favoritos durante la infancia.
"Cuando era niño no había televisión. La conocí con 12 años, así que mi entretenimiento principal era leer libros y ver cine. Mis favoritos eran los libros y las películas de piratas y corsarios", reveló el afamado escritor.
También se sinceró sobre una de sus últimas novelas hasta la fecha, La isla de la mujer dormida. Acerca de él confesaba que, al completarlo, había "cumplido a los 73 años un sueño infantil de hacer una historia de piratas".
Y precisamente de piratas, corsarios y bucaneros nos hablan los tres títulos que marcaron el futuro como escritor del pequeño Arturo, historias que en su opinión "te acompañan toda la vida, pero evolucionan y se transforman en otras".
Arturo Pérez-Reverte en una imagen de archivo
Aunque siempre ha llevado la discreción por bandera en lo que respecta a su vida privada, lo cierto es que, además de su infancia, también ha hablado en alguna que otra ocasión sobre su disciplinada rutina.
Arturo Pérez-Reverte vive con un horario muy similar al de muchos españoles... pero dedicados a la literatura: madruga, escribe muchas horas seguidas y apenas se permite distracciones, una disciplina que él mismo define casi como "oficio de taller".
Su rutina, contada por él en distintas entrevistas, desmonta el tópico del escritor bohemio y dibuja el día a día de un trabajador de la palabra que ficha cada mañana frente al teclado.
"Si no estoy de viaje, me levanto cada día a las ocho de la mañana, hago ejercicio en el jardín y después una ducha. Trabajo hasta las tres de la tarde, más o menos", confesó en una charla con El Debate años atrás.
El escritor y académico Arturo Pérez-Reverte.
"Trabajo cada día que estoy en casa, laborables o festivos, menos los jueves, que voy a la RAE", recalcó, dejando claro que no hay fin de semana que valga cuando está en su refugio de la sierra.
