La actriz sevillana María León tendrá que pagar finalmente una multa de 5.700 euros por agredir a una agente de la Policía Local de Sevilla durante su polémico arresto en 2022, una resolución que ya es firme tras ser confirmada por la Audiencia Provincial.
La Audiencia de Sevilla ha ratificado íntegramente la condena impuesta en primera instancia, rechazando los recursos de la Fiscalía y de los policías locales que pedían cárcel para la intérprete.
El tribunal mantiene que los hechos constituyen un delito de resistencia a la autoridad y un delito leve de lesiones, descartando elevarlos a un delito de atentado, como reclamaban las acusaciones.
Con esta decisión, María León evita la prisión y la causa se salda con una sanción económica que ya queda consolidada.
Los hechos se remontan a la madrugada del 1 de octubre de 2022, cuando la actriz se encontraba con un grupo de amigos en la Avenida de María Luisa, en Sevilla, tras una cena.
Uno de sus acompañantes fue interceptado por la Policía Local mientras circulaba en bicicleta para someterse a una prueba de alcoholemia, lo que originó un tenso cruce con los agentes.
En ese contexto, la actriz acabó siendo introducida en un vehículo policial y la situación derivó en un forcejeo con una agente.
Según la sentencia, León lanzó un puñetazo que alcanzó a la agente en la cara y, ya en el suelo, llegó a propinarle una patada mientras intentaba zafarse de la detención.
El tribunal define esa conducta como una agresión “intolerable”, aunque matiza que las lesiones fueron de mínima gravedad y que la intención principal de la actriz era evitar su arresto, elementos clave para encajar los hechos en el delito de resistencia y no en el de atentado.
La multa total de 5.700 euros se desglosa en 4.800 euros por el delito de resistencia y 900 euros por el delito leve de lesiones, manteniendo la atenuante de reparación del daño.
Además, la actriz deberá abonar 100 euros de indemnización a la agente lesionada, una cantidad que prácticamente ya tenía consignada antes del juicio.
La Audiencia rechaza, por otro lado, la petición de 1.000 euros adicionales por daños morales que reclamaba la acusación particular, al entender que la situación vivida entra dentro de los riesgos habituales del trabajo policial.
Fiscalía y acusación particular habían solicitado que se agravara la condena hasta transformarla en pena de prisión, al considerar que la agresión debía calificarse como atentado a la autoridad.
Sin embargo, los magistrados subrayan que la prueba principal es la declaración de los agentes y que, a partir de ella, se desprende una conducta violenta pero de alcance limitado, dirigida a resistirse al arresto y no a un ataque más grave contra la integridad de la agente.
Esa interpretación es la que permite que el caso concluya con una multa económica y sin ingreso en la cárcel para María León
