A sus 51 años, Merche, una de las voces femeninas más queridas de la música española, ha aprendido que cuidarse va mucho más allá de una rutina de gimnasio o un tratamiento de belleza.
La gaditana, que ha vendido miles de discos y llenado escenarios durante más de dos décadas, comparte ahora con sus seguidores un estilo de vida auténtico y centrado en la serenidad, la alimentación consciente y pequeños gestos cotidianos que la mantienen en equilibrio entre conciertos, familia y creatividad.
"Me levanto a las 7 o 7:30, sea lunes o domingo. Yo estoy despierta preparando café y esperando a que suene el gallo y que me dé los buenos días", confesaba Merche recientemente sobre sus mañanas, una frase que se ha viralizado por su sencillez y cercanía.
Para ella, el ritual de comenzar el día con calma no es un capricho, sino una herramienta para encarar con energía sus jornadas intensas de trabajo y vida personal.
La artista gaditana ha mostrado en múltiples ocasiones que su bienestar comienza desde dentro. Más allá de estrictas dietas o regímenes imposibles, Merche apuesta por hábitos sencillos y sostenibles.
Paseos largos al aire libre, dedicarse tiempo para reflexionar y disfrutar de un buen café al amanecer son, para ella, la base de una vida saludable.
"No se trata de un buen café, sino de valorar los pequeños momentos",afirmaba en redes sociales mientras compartía un reel de sus paseos matutinos.
Merche también ha hablado abiertamente de su enfoque práctico hacia la belleza. Según declaraciones publicadas en medios, cree que "a partir de los 50 no es necesario hacer grandes desembolsos en cosméticos", y que lo fundamental es mantener una piel limpia e hidratada con productos adecuados, sin obsesionarse con tendencias.
Aunque Merche no ha publicado un "plan de dieta", sí ha participado en espacios dedicados a la nutrición, donde ha dejado claro que comer bien no tiene por qué ser complicado.
En un pódcast sobre alimentación, junto a un nutricionista, compartió claves para comenzar a adoptar hábitos saludables sin caer en frustraciones ni sacrificios exagerados.
"Siempre he sido muy delgadilla y he estado muy en forma. No he necesitado hacer mucho deporte, he tenido esa suerte. Pero evidentemente, conforme van pasando los años, te das cuenta de que el cuerpo cambia y que hay hacer más ejercicio", explicó a Lecturas.
Además, la artista afirmó cuáles son las disciplinas deportivas que practica: "Hago yoga, pilates y algo de fuerza. Las giras son bastante intensas, entonces tienes que estar como los deportistas, fuerte para aguantar el tirón".
La cantante también ha hablado de su cambio de dieta: "Antes me zampaba cuatro donuts y me quedaba tan tranquila. Ahora, pues, un aguacate. Tampoco me vuelvo loca en exceso. Intento comer bien porque además tengo hipotiroidismo. Nada procesado y la materia prima que sea lo más orgánica posible, sin aditivos".
"Cuando viene gente a casa, gusta mucho el puchero. Todo lo que son guisos, me salen bien. Los hago todos de verdura, pero muy sabrosos. También me sale muy bien el salmorejo o el arroz con boletus a la parmesana", afirmó sobre sus platos estrella en la cocina.
En una entrevista en La mañana de Andalucía, explicó que en este punto de su carrera quiere tomarse las cosas con más serenidad y saborear cada paso, tanto profesional como personal. "Vivir el momento es un arte que aprendes con los años", aseguró.
La vida de Merche no se entiende sin su música, pero tampoco sin ese equilibrio que ha forjado con los años. Su último sencillo, Labios de Rojo, es un canto a las raíces, a la calma y a encontrar belleza en lo cotidiano, un reflejo claro de su filosofía de vida actual.
La canción, grabada tras su regreso a Cádiz después de muchos años en Madrid, simboliza ese retorno a lo esencial y la importancia de cuidarse desde adentro hacia afuera.
Para Merche, cuidarse no es una obligación, es una forma de honrar su historia, su cuerpo y su música. Y lo hace con la misma honestidad con la que entona sus canciones: con verdad, sin artificios y siempre con corazón.
