A sus 53 años, el coach de La Voz ha encontrado su refugio perfecto lejos del ruido de la capital, en una vivienda de 200 metros cuadrados que respira paz y diseño.
Antonio Orozco no solo triunfa sobre los escenarios; también lo hace en la intimidad de su hogar. El artista barcelonés ha logrado construir un oasis a su medida en Sitges, una de las zonas más exclusivas y codiciadas de la costa catalana.
Allí, entre el sonido de las olas y la luz del Mediterráneo, el cantante reside en una propiedad que es el fiel reflejo de su personalidad: cálida, espaciosa y volcada hacia el mar.
La vivienda, que cuenta con una superficie de aproximadamente 200 metros cuadrados, destaca por su distribución inteligente y su luminosidad.
Con tres amplias habitaciones, la casa está perfectamente equipada para el día a día del artista junto a su pareja y sus dos hijos, Jan y la pequeña Antonella.
Lejos de la opulencia recargada de otras celebridades, Orozco ha apostado por un estilo nórdico donde predominan los tonos neutros, la madera clara y los espacios diáfonos.
Esta elección decorativa no es casual: busca maximizar la sensación de calma necesaria para un músico que vive entre giras y grabaciones de alta intensidad.
Antonio Orozco en su cocina.
Lo que realmente convierte esta propiedad en una joya inmobiliaria es su ubicación privilegiada. Situada en una urbanización de lujo cerca de un exclusivo campo de golf, la casa ofrece unas vistas únicas.
Pero el verdadero tesoro se encuentra en el exterior: un jardín privado con zona 'chill out' que se ha convertido en el lugar favorito del cantante para componer y disfrutar de atardeceres únicos.
Expertos inmobiliarios sugieren que, dada la ubicación y las características de la finca, el valor de la propiedad podría superar ampliamente los 600.000 euros, consolidándose como una inversión tan sólida como su carrera musical.
Para Antonio Orozco, esta casa es mucho más que cuatro paredes. Es su "centro de operaciones" emocional. En sus redes sociales, aunque suele ser discreto con su vida privada, a veces permite a sus seguidores atisbar algunos rincones donde la música siempre está presente.
Pianos, guitarras y mucha luz natural inundan un salón que conecta directamente con la terraza, difuminando la línea entre el interior y la naturaleza.
Vivir en Sitges le permite al artista mantener ese vínculo inquebrantable con sus raíces catalanas, disfrutando de la privacidad que le otorga una de las villas más pintorescas de España, pero a tan solo un paso de Barcelona.
En definitiva, un hogar con alma donde el "héroe" de la música española recarga pilas para seguir emocionando a su público.
