Risto Mejide (51 años), conocido presentador de televisión, publicista y escritor, aboga por una visión del dinero como herramienta y no como objetivo en sí mismo, algo que ha aprendido tras años construyendo su marca personal.
Para él, la independencia financiera es clave: "Tener fortuna no es tener dinero, sino jamás depender de él", explica, dejando claro que su enfoque no se basa en la mera acumulación de riqueza, sino en la libertad que esta puede proporcionar.
Su trayectoria profesional ha ido mucho más allá de lo que se ve en la pantalla. Mejide ha creado un entramado de negocios diversificados que reflejan su forma de entender los riesgos y las oportunidades.
El principal de estos es la agencia de publicidad After, fundada en 2007 junto a su amigo y socio Marc Ros, después de años de experiencia conjunta en otras agencias del sector.
Actualmente, After factura cerca de 11 millones de euros al año y cuenta con una amplia cartera de clientes que incluye grandes compañías como Mercadona, Agbar o Naturgy.
Sobre la creación y estrategia de la agencia, Ros recuerda que decidieron emprender "después de acumular años de experiencia en varias agencias de publicidad, donde nos conocimos y trabajamos una buena amistad".
La rentabilidad de After se mantiene gracias a una política de reinversión que apuesta porque la mitad de los dividendos se destine a asegurar el futuro y la estabilidad del negocio.
Además de su agencia, Mejide dirige la productora televisiva 60db, especializada en contenido de marca y vinculada a Mediaset, aunque reconoce que sus ingresos han caído en los últimos años.
También estuvo implicado en Tuyyoque Studio S.L., una empresa junto a Laura Escanes que inicialmente se dedicó al software y posteriormente al alquiler de derechos, y que llegó a facturar más de un millón de euros en su último ejercicio.
No faltan inversiones en startups, destacando su participación en la aceleradora Conector.
Su patrimonio no se limita al mundo empresarial. Risto posee también importantes bienes inmobiliarios. Tiene viviendas en Madrid y Barcelona, además de un refugio en la Cerdanya, un chalet rústico con chimenea, piscina infinita y biblioteca, un lugar que utiliza para desconectar rodeado de naturaleza.
El patrimonio de Mejide
Su residencia en Madrid, situada en el barrio de Salamanca-Retiro, es otro símbolo de su éxito profesional.
A pesar de estos logros, Mejide reconoce que su relación con el dinero ha estado marcada por la dificultad y el aprendizaje constante.
"Me ha costado mucho dinero tener huevos", confiesa con franqueza, subrayando que emprender con honestidad implica asumir riesgos.
A raíz de su propia experiencia, aconseja siempre diversificar: "Si tienes 100.000 euros, no los pongas todos en la misma cesta. Haz 10 proyectos de 10.000. Y el que te salga mal que no te cueste la vida".
La combinación de ingresos provenientes de la publicidad, la televisión, los derechos editoriales y sus propiedades ha dado lugar a un patrimonio millonario.
Sin embargo, Mejide insiste en que la verdadera riqueza está en no depender del dinero y en conservar la libertad para elegir.
Sus proyectos empresariales y su manera de gestionar los riesgos evidencian tanto ambición como prudencia, atributos que él considera esenciales para invertir con éxito tanto el talento como el capital.
