Este año se cumplen diez años de la muerte de Rocío Jurado, diez años desde que se fue 'La más grande'. El 1 de junio de 2006, La Chipionera decía adiós en su casa de la Moraleja rodeada de sus seres queridos. La lucha contra el cáncer de páncreas que sufría desde 2004 había llegado a su fin.



Cada uno de sus familiares directos encajó la trágica pérdida de la mejor manera posible pero el resultado diez años después no es el más favorable. Rocío Jurado era el pilar que sostenía la familia, un nexo de unión entre padres, hijos, hermanos, cuñados… Ella se preocupó de que todos ellos pudieran disfrutar de su herencia, no se olvidó de nadie, pero a pesar de las facilidades que La Jurado les brindó para que después de su muerte todo siguiese igual, no hay semana que no se hable de la familia Mohedado y Ortega, y de los escándalos protagonizados por los mismos durante todos estos años.

Rocío Jurado y Ortega Cano con sus hijos José Fernando y Gloria Camila Gtres



Su hija mayor, Rocío Carrasco, fruto de la relación de Rocío Jurado y el boxeador Pedro Carrasco, tomo una actitud más fría y solitaria tras la muerte de su madre. Se refugió en su casa junto con su pareja Fidel Albiac y sus hijos, Rocío y David Flores, de su anterior relación con Antonio David. Parecía que Rociíto, como muchos la conocen, había decidido apartarse de las cámaras y la prensa para así poder disfrutar de una vida más íntima junto a los suyos. Desde entonces, no suele opinar sobre los escándalos de su familia y no aparece en demasiados actos públicos.

Rocío carrasco y Fidel Albiac Gtres



Por otro lado, José Ortega Cano pasó momentos muy duros tras la pérdida de su mujer y no lograba recuperarse, lo que le llevó a tener problemas con el alcohol. Desde que Rocío se fue de su lado tuvo que afrontar las disputas con su familia y con la de Jurado además de la complicada relación que mantenía con su hijo José Fernando.



Lo peor de todo sucedió el 28 de mayo de 2011 cuando el torero tuvo un accidente de coche que acabó con la vida del otro conductor, Carlos Parra. Ortega Cano estuvo en estado crítico y al borde de la muerte pero consiguió recuperarse.

Más tarde fue condenado a dos años y medio de cárcel por un delito de homicidio imprudente y conducción temeraria bajo los efectos del alcohol. El torero cumplió condena y fue puesto en libertad, lo que le permitió seguir con su vida junto a Ana María Aldón con quien la rehízo antes del fatal suceso y con quien tuvo un hijo, el primero biológico para el torero.

Rocío Jurado con su hija Gtres



Mientras, sus hijos adoptivos, José Fernando y Gloria Camila también han experimentado cambios importantes en su vida tras la muerte de Rocío Jurado. José Fernando fue un niño problemático que pasó por varios colegios. Más tarde cuando cumplió 18 años y recibió la herencia que su madre le había dejado abandonó el hogar familiar, entre otras cosas por la mala relación que mantenía con su padre.

Comenzó a meterse en problemas de drogas, peleas y juergas que le condujeron a la cárcel por varios delitos, y más tarde a una clínica de desintoxicación. Ahora se encuentra en un proceso de adaptación en el que su hermana Gloria Camila ha sido su pilar fundamental, y la relación con su padre parece que va mejorando.

José Fernando Gtres



Gloria Camila por su parte ha sido de las más discretas de la familia hasta su mayoría de edad. A partir de entonces no ha dejado de estar en el ojo del huracán. Primero intentó probar suerte como madrina de varios eventos, después como modelo, empresaria de moda y estudiante. Aunque no suele dar muchas entrevistas, es muy activa en las redes sociales donde demuestra que no tiene pelos en la lengua.

Su relación con el entorno familiar es buena y con quien mantiene muy buen feeling es con su sobrina Rocío Flores Carrasco, se llevan tan solo ocho meses y han compartido muy buenos momentos juntas desde la infancia. Ahora Gloria Camila disfruta muy enamorada de su novio Kiko y además también regenta su propia tienda de ropa en Sevilla mientras continua con los estudios de moda.

Gloria Camila Gtres



Pero lo que no se imaginaría La Chipionera es que su hermano Amador Mohedano y su cuñada Rosa Benito protagonizarían uno de los escándalos más sonado de la prensa rosa. Su separación, tras 36 años de matrimonio, ha ocupado los medios de comunicación durante mucho tiempo. Amador fue el manager de su hermana y nunca llegó a superar la pérdida. Durante estos años dejó de trabajar, arruinó a su familia, tuvo problemas con su hija Chayo y finalmente terminó por romper su matrimonio.

Por otro lado, a Rosa Benito tampoco le ha ido muy bien, a raíz de sus problemas económicos comenzó a colaborar en el programa Sálvame. Y al cabo de un tiempo empezaron los roces con su marido Amador que fueron haciéndose más fuertes cada día. Tras el divorcio Rosa sufrió una depresión que la obligó a coger una baja e ingresar en una clínica. Ahora después de más de cuatro años de conflictos cada uno sigue su vida por separado.

Amador Mohedano

La gran ilusión de Rocío Jurado era construir un Museo con su nombre en Chipiona. Y no ha sido hasta diez años después de su muerte, que la familia ha decidido dejar a un lado sus diferencias y ponerse manos a la obra para su inauguración. En este espacio se puede hacer un recorrido a lo largo de su vida y su trayectoria profesional, entre los objetos allí presentes está su Mercedes descapotable o más de 400 vestidos que lució en vida 'La Chipionera'. Además, como homenaje a 'La más grande' también se ha creado un sello con su rostro.

Gloria Camila, Gloria, Ortega Cano y José Fernando Gtres

Lo que está claro es que Rocío Jurado era un gran apoyo para toda su familia y ella no hubiese aguantado todo lo que está ocurriendo ni permitido que la unión familiar se desintegrase de tal manera.

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