En España existen en la actualidad multitud de estructuras monumentales que forman parte del legado del franquismo. Algunas siguen operativas y se han adaptado a las necesidades de la sociedad actual. Otras modificaron la geografía provocando desplazamientos masivos de población que nunca pudo regresar a sus casas. Y, en otros casos, se trata de proyectos de ingeniería que fueron el germen de las grandes redes de transporte actuales y empresas automovilísticas que hoy son de titularidad privada.  

Regresa a DMAX Megaestructuras Franquistas, la exitosa serie de los creadores de España dividida: La Guerra Civil en color que continúa descubriendo al público los enclaves, construcciones y planes industriales de Franco en su intento de mostrar al mundo el poder de su nueva España. El lunes 8 de mayo a las 22.30 horas, DMAX estrena una nueva temporada de esta serie documental compuesta por cinco nuevos episodios temáticos

Las “megaestructuras” diseñadas y construidas durante los casi 40 años del régimen franquista mezclaban espectacularidad visual, funcionalidad técnica pero también simbolismo. Franco quería reconstruir España, pero también quería dejar su huella. 

[Del 'Plan Badajoz' al 'Valle de los Caídos: DMAX estrena 'Megaestructuras franquistas'] 

En esta nueva temporada de Megaestructuras Franquistas, el programa se adentra en la extensa red de embalses de la cuenca del Ebro cuya construcción inundó pueblos y obligó a miles de personas a abandonar sus casas. Seguirá la huella de los nazis en España a través de las construcciones realizadas con un claro fin bélico durante los años de la II Guerra Mundial. Analizará el estilo arquitectónico del régimen y los planes urbanísticos de Franco para responder a la migración interna masiva en la era del desarrollo industrial. Y también descubrirá los entresijos de la red de carreteras y ferrocarril creadas por Franco, así como el boom de la industria automovilística nacional.  

UNA VEINTENA DE LOCALIZACIONES DE TODO EL PAÍS 

En la historia reciente de España existe un período excepcional en el que, tras su victoria en la Guerra Civil, Franco dirigió el país hasta el día de su muerte imponiendo su voluntad en una obra de gobierno que ha dejado huella. Las “megaestructuras” del régimen son el ejemplo palpable de que, tras la guerra, Franco quería reconstruir España imprimiendo su huella. Esta serie documental es un relato con imágenes, documentos y testimonios de cómo, con su legado arquitectónico e industrial, Franco quiso mostrar al mundo el poder de su nueva España.  

Megaestructuras Franquistas se estrenó con éxito en DMAX en marzo de 2021, logrando un 2,04% de share y cerca de 350.000 espectadores de media, lo que convirtió a esta producción española de Discovery en uno de los mejores estrenos del canal esa temporada.  

Los nuevos episodios de Megaestructuras Franquistas que llegan a DMAX a partir de este próximo lunes 8 de mayo (22.30h) se han grabado en cerca de una veintena de localizaciones españolas de Madrid, Cataluña, Galicia, Canarias, Aragón, Castilla y León, Andalucía, Extremadura, Navarra, Castilla-La Mancha y también en Burdeos (Francia). Un amplio recorrido que realiza escala en las principales obras arquitectónicas y de ingeniería proyectadas durante el franquismo y que el público conocerá en profundidad de la mano de historiadores, ingenieros, arqueólogos, físicos, expertos en historia militar y testigos directos de nuestra historia

La combinación de imágenes actuales, material del archivo de los fondos de la Filmoteca Española, infografías dinámicas y entrevistas permite realizar en cada capítulo temático de la serie un riguroso repaso a los principales vestigios de la ingeniería del régimen de Franco desde el momento de su planificación hasta su uso y estado de conservación actual.  

El plan hidrológico del Ebro

Los 920 kilómetros que recorre el río Ebro están salpicados por más de 70 embalses, presas con un poder visual nunca visto hasta entonces que Franco levantó dentro de su estratégica de reconstrucción y desarrollo económico y energético del país. Pero la ambiciosa operación del régimen se llevó a cabo sin tener en cuenta sus consecuencias, dejando atrás cientos de pueblos inundados, miles de personas desplazadas y muchas promesas incumplidas. 

La huella de los nazis

Con el estallido de la II Guerra Mundial, Hitler aumentó la presión sobre España por su ubicación estratégica y Franco se convirtió en un aliado para los nazis. Además de permitir la libre circulación de espías por España, el régimen franquista abasteció a los submarinos nazis en la batalla del Atlántico. En Canarias, construyó un gigantesco polvorín para torpedos con la mirada puesta en una futura base submarina como las que los nazis habían edificado en la ciudad de Burdeos en Francia. 

La reconstrucción del ferrocarril

Tras la Guerra Civil, las infraestructuras de España estaban devastadas y la recuperación del sistema ferroviario es esencial para el régimen. En 1941 se crea RENFE, que nacionaliza todas las compañías ferroviarias de ancho ibérico que operan en España y asume la reconstrucción de la red ferroviaria que será fundamental para la industrialización del país. 

La arquitectura del régimen

Cuando España empezaba a levantar la cabeza después de la devastación causada por la guerra, el régimen proyectó la construcción de “megaestructuras” arquitectónicas para enviar un mensaje de modernidad y poderío al exterior. Mientras seguían los trabajos en el Valle de los Caídos, se proyectaban grandes obras como el Edifico España y la Torre de Madrid en la capital, y la Universidad Laboral de Gijón. En paralelo a la construcción de estas grandes moles de cemento, el ministerio de la Vivienda desarrolló planes para edificar barrios gigantescos en los que poder asentar a miles de emigrantes que llegaban a las ciudades huyendo de pueblos que habían quedado en la miseria.  

La revolución del automóvil

Al finalizar la guerra, más de la mitad de las carreteras del país estaban dañadas por los bombardeos. Pero el nuevo gobierno de Franco no tenía recursos para afrontar una reparación de tal magnitud. Además, la escasez de automóviles se suplía con carros tirados por mulas o caballos circulando por vías maltrechas. Con los años aumenta la venta de vehículos privados, obligando al gobierno a construir mejores carreteras y las primeras autopistas. En los 50, se crea el Instituto Nacional de Industria y se pone en marcha la SEAT (Sociedad Española de Automóviles), que empieza a construir vehículos en la zona franca de Barcelona con piezas de la marca italiana FIAT y fabrica uno de los iconos de la movilidad española: el Seiscientos.