Roma

En la noche de este sábado, más de media Italia estará pegada al televisor para disfrutar de la final del Festival de Sanremo, el conocido certamen musical dedicado a la canción italiana. La competición está muy reñida en la parte alta de la clasificatoria y donde, según las palabras del director del festival, el conocido presentador Amadeus, los datos reflejan que “las primeras posiciones están muy reñidas” atendiendo tanto a los resultados individuales de cada velada como al cómputo general de las votaciones de todo el Festival de Sanremo.

Hoy sábado, cuando se conozca la última clasificatoria general, las primeras tres posiciones volverán a jugárselo todo, de nuevo, en una nueva y última votación a partir de la cual saldrá la ganadora o ganador. La noche de hoy estará marcada exclusivamente por el voto de los espectadores. 

Tras cuatro noches de música, uno de los artistas favoritos para ganar esta noche Sanremo es Marco Mengoni y su canción Due Vite, que esta semana lleva conquistando al público y a la crítica transalpina. En la cuarta velada de ayer, dedicada a las cover con artistas invitados; Mengoni versionó Let It Be de los Beatles junto al coro gospel Kingdom Choir. Una versión que ha emocionado sobremanera a los espectadores de la noche de ayer viernes y ganando así la llamada “noche de las cover”, volviendo a cantar ayer su tema al final de la emisión. Desde el inicio de Sanremo, Mengoni -quien ganó por primera vez hace diez años con el tema L’essenziale-; ha permanecido estable en la primera posición desde el comienzo del Festival en la noche del martes.

Quien le sigue de cerca a Mengoni en el segundo puesto, de forma estable, es el joven y exitoso cantautor romano Ultimo y su tema Alba, quien ayer viernes protagonizó un apasionado medley en honor y junto a uno de los grandes intérpretes de la música transalpina, Eros Ramazzotti.

Oscilante a lo largo de la semana entre la tercera y la cuarta posición se encuentra el rapero y cantautor Mr. Rain y su tema Supereroi, que está conquistando el corazón del público italiano a través de un tema profundo y acompañado por un coro infantil; una canción que está teniendo gran repercusión, para muchos, como “la canción de los niños de Sanremo”. Mr. Rain, no obstante su fama y su popular éxito, hace dos años, con la canción Fiori di Chernobyl; es la primera vez que participa en el Festival de Sanremo. 

El resto de artistas que competirán esta noche en la final de Sanremo, siguiendo el actual orden de la clasificatoria general, son: Lazza (Cenere), Giorgia (Parole Dette Male), Tananai (Tango), Madame (Il Bene Nel Male), Rosa Chemical (Made in Italy), Elodie (Due), Colapesce e Dimartino (Splash), Gianluca Grignani (Quando Ti Manca Il Fiato), Coma Cose (L’addio), Modà (Lasciami), Articolo 31 (Un Bel Viaggio), LDA (Se Poi Domani), Leo Gassmann (Terzo Cuore), Paola e Chiara (Furore), Ariete (Mare Di Guai), Mara Sattei (Duemilaminuti), Colla Zio (Non Mi Va), gIANMARIA (Mostro), Cugini di Campagna (Lettera 22), Levante (Vivo), Olly (Polvere), Anna Oxa (Sali), Will (Stupido), Shari (Egoista) y Sethu (Cause Perse). 

Un fenómeno social

El Festival de Sanremo, en cualquier caso, en Italia no sólo es un concurso de canciones en competición entre ellas; sino un fenómeno social marcado por el espectáculo, la sátira, la polémica y el mensaje político y social. Esta edición será recordada como la primera en la que un jefe del Estado italiano ha presenciado la apertura del festival; tal como ha hecho este año el actual presidente de la República, Sergio Mattarella. El motivo, es que este año se cumplen 75 años de la Constitución Italiana, aniversario que ha justificado, este martes, la actuación del célebre director y actor transalpino, Roberto Benigni, frente al jefe del Estado, con un apasionado monólogo en honor a la Carta Magna itálica, para él, una “obra de arte”. Uno de los pasajes más aplaudidos ha sido en referencia al Artículo 21, dedicado a la “libertad de opinión” y su importancia tras “veinte años de fascismo” y las cenizas de la Segunda Guerra Mundial. 

La edición de este año de Sanremo está particularmente marcada por su apuesta por las redes sociales, no para rejuvenecer al festival, sino para ampliar su público desde un punto de vista mediático. Por esta razón, una de las co-presentadoras de la noche del martes, y que volverá a serlo en la final de esta noche, es la influencer y emprendedora italiana Chiara Ferragni, con casi 30 millones de seguidores en la red social Instagram.

En la primera velada del festival, este martes, ha dedicado todas sus apariciones y sus vestidos a la lucha contra la violencia de género. Su homóloga de la noche del jueves, la deportista italiana Paola Egonu, ha pronunciado un importante monólogo en contra del racismo. La actriz Chiara Francini, ayer viernes, a través de un monólogo teatral ha reflexionado acerca de las dificultades sociales que afrontan las mujeres que deciden no ser madres. 

En el show del Teatro Ariston de Sanremo, a lo largo de esta semana, han lucido diferentes estrellas transalpinas e internacionales. Mahmood y Blanco, ganadores de la pasada edición, volvieron a proponer su conocido tema Brividi y el legendario grupo Pooh volvió a los escenarios con un medley en honor a sus más de 50 años de música en el país, sin olvidar el tema Uomini Soli, el mítico tema del homónimo álbum con el que ganaron Sanremo en 1990. La leyenda de Gianni Morandi, co-presentador del festival todas las noches junto a Amadeus -y ganador del certamen en 1987 con Si Può Dare Di Più, junto a Umberto Tozzi-; ha protagonizado un inolvidable momento musical junto a los veteranos Massimo Raineri y Al Bano, que ganaron Sanremo en 1988 (Perdere L’Amore) y 1984 (Ci Sarà), respectivamente. 

Gianni Morandi, uno de los intérpretes más queridos de la música italiana, ha protagonizado también un entrañable dúo con el joven y elegante Sangiovanni -conocido en España por su colaboración con Aitana en Mariposas- en honor a la canción Fatti Mandare Dalla Mamma, ejemplo visual del carácter intergeneracional de la música italiana. Entre los momentos más rompedores de la gala estos últimos días, destaca el medley del grupo rock Maneskin, el conjunto italiano de fama mundial que, por segunda vez consecutiva, volvieron al Teatro Ariston para agradecer al público su éxito internacional iniciado hace dos años, tras ganar consecutivamente Sanremo y Eurovisión. 

Si hay algo que caracteriza, desde el punto de vista televisivo el Festival de Sanremo, son sus espectaculares datos de audiencia; que justifican su éxito popular y su influencia social en la cultura transalpina. A lo largo de la semana, la media ha sido de más de 11 millones de espectadores y más del 60% de cuota de pantalla; en algunos tramos de las cuatro noches hasta ahora emitidas se han llegado a rozar incluso los 17 millones de espectadores y el 70% de cuota de pantalla, como ocurrió este miércoles. Parte del mérito lo tiene el director del Festival de Sanremo, el conocido presentador italiano Amadeus quien, en los últimos cuatro años, ha apostado por un certamen que logre unir el futuro de la música italiana junto a sus más conocidas leyendas.